El precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, vaticinó este lunes 14 de septiembre que las elecciones de 2028 derivarán en una segunda vuelta electoral y convocó a los líderes de la oposición a sentarse «con tiempo» para acordar una ruta común antes de que eso ocurra.
La declaración amplía el debate político dominicano de cara a un ciclo electoral que aún está a casi dos años. Si la oposición no logra unificar su voto en una primera vuelta, la dispersión de candidaturas podría beneficiar al gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM) y complicar la posibilidad de un cambio de gobierno.
El planteamiento desde Moca
Hablando desde la comunidad de Juan López, en Moca, provincia Espaillat, Martínez aclaró que no propone una alianza electoral adelantada ni pretende limitar las aspiraciones de ningún partido. Su planteo, dijo, es estrictamente estratégico: acordar desde ahora qué hará la oposición si el resultado de la primera vuelta lleva a una sola fuerza opositora a la segunda ronda.
«Los líderes de la oposición debemos sentarnos, dejar a un lado cualquier ego, establecer reglas claras y llevar la fiesta en paz», afirmó el dirigente peledeísta.
Martínez sostuvo que cada organización tiene el derecho de trabajar para ganar en primera vuelta y que el PLD, en particular, apunta a encabezar la boleta presidencial. «Cada partido debe trabajar para quedar en primer lugar. Nosotros vamos a fortalecer al PLD para ganar y encabezar la boleta presidencial en 2028. Pero también debemos acordar desde ahora qué haremos si el pueblo lleva a una fuerza opositora a competir en una segunda vuelta», manifestó.
Riesgo de desacuerdos tardíos
El exalcalde de Santiago advirtió que esperar hasta después de la primera vuelta para iniciar esas conversaciones podría provocar divisiones internas en el bloque opositor. Según Martínez, las reglas deben quedar claras y ser aceptadas previamente por todos, de modo que ningún resultado sorpresivo genere fricciones que solo aprovecharía el PRM.
«Si hay una segunda vuelta, el partido de oposición que quede en competencia debe recibir el respaldo de los demás», señaló, al tiempo que subrayó que el objetivo principal debe estar por encima de cualquier interés particular: «sacar al PRM del poder».
Martínez cerró su intervención con un llamado a la militancia peledeísta a fortalecer la organización, conectar con la ciudadanía y trabajar «sin descanso» para colocar nuevamente al PLD en el primer lugar del escenario político nacional. La disposición real de los demás partidos opositores a sentarse a negociar esas reglas será el primer indicador de si el llamado tiene eco antes del inicio formal de la campaña.









