El canciller ruso Serguéi Lavrov llegó este lunes 19 de octubre a Teherán para mediar entre Irán y Estados Unidos, en una visita que incluyó reuniones con el presidente iraní Masud Pezeshkian y el ministro de Exteriores Abás Araqchi, según informaron las agencias IRNA y TASS.
La mediación rusa cobra relevancia en un momento en que las negociaciones entre Teherán y Washington se encuentran estancadas y persisten las hostilidades en torno al estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Una escalada en esa zona puede traducirse en alzas en los precios del crudo que llegan directamente a la canasta de consumo y los costos de transporte en toda América Latina, incluida la República Dominicana.
Una mediación en el centro de la visita
Lavrov aterrizó en el aeropuerto de Mehrabad de Teherán y se reunió de inmediato con Araqchi, de acuerdo con IRNA. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, explicó que el objetivo de la visita es dar seguimiento a la aplicación de los acuerdos bilaterales entre ambos países e intercambiar posiciones sobre los principales acontecimientos regionales e internacionales.
Según la agencia rusa TASS, Lavrov también expuso ante el presidente Pezeshkian las medidas concretas que Moscú está adoptando para reducir las tensiones derivadas del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. La portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, detalló que las conversaciones con Araqchi incluyeron un análisis detallado de los asuntos regionales e internacionales, con foco específico en la situación en torno a Irán y los pasos que está dando Rusia para reducir las tensiones.
La postura de Lavrov y Araqchi
Ambos cancilleres defendieron este lunes la diplomacia como la única vía viable para poner fin a la guerra en Oriente Medio y reafirmaron el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Moscú y Teherán. Lavrov expresó explícitamente la disposición de Rusia a contribuir a una solución del conflicto entre Irán y Estados Unidos en un momento de estancamiento negociador.
Las conversaciones también abarcaron el fortalecimiento de la cooperación comercial, económica y de inversiones entre ambos países, así como la implementación de proyectos conjuntos en las áreas de transporte, logística y energía.
El trasfondo: acercamiento entre Washington y Moscú
La visita ocurre en un contexto de acercamiento energético entre Washington y Moscú, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara un alivio de sanciones hacia Rusia, una decisión que ha generado críticas en Europa. Ese escenario coloca a Moscú en una posición inusual: intentar tender puentes entre Teherán y una Washington con la que, al mismo tiempo, negocia sus propios intereses energéticos.
El desafío inmediato para Lavrov será lograr que las partes en conflicto acepten una salida diplomática que permita desactivar las tensiones antes de que una nueva escalada en el estrecho de Ormuz agite los mercados de energía globales. Los próximos movimientos de Teherán tras esta reunión, y la respuesta de Washington a la mediación rusa, serán las señales a seguir en las próximas jornadas.









