Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader entregó oficialmente la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, ubicada en la Calle Federico Bermúdez del sector Mejoramiento Social, en el Distrito Nacional. El proyecto, considerado la mayor inversión en salud pública de la República Dominicana, superó los RD$16,000 millones y requirió más de 12 años de construcción.
Una obra de largo plazo
Los trabajos comenzaron en julio de 2013 bajo la gestión del expresidente Danilo Medina y fueron concluidos en septiembre de 2025 durante el actual gobierno. El Hospital General Clínico-Quirúrgico Dr. José Joaquín Puello, parte central del complejo, tuvo una inversión de RD$3,207 millones en obra civil y equipamiento.
Servicios y especialidades
La Ciudad Sanitaria se convierte en el centro hospitalario de referencia nacional y regional, con infraestructura de alta tecnología y una oferta médica de más de 25 especialidades, entre ellas:
Medicina interna y familiar, nefrología, gastroenterología, pediatría, obstetricia, psiquiatría y cardiología.
Cirugía general, neurocirugía, ortopedia, cirugía vascular, odontología, diabetología y nutrición.
El complejo dispone de:
232 camas de hospitalización
40 unidades de cuidados intensivos (UCI)
14 quirófanos
Áreas de emergencia pediátrica y de adultos
Unidad de hemodiálisis
La Unidad de Quemados más avanzada del Caribe
Diagnóstico y tecnología
El hospital también cuenta con modernos servicios de diagnóstico, incluyendo: radiografía, mamografía, tomografía, sonografía, electrocardiograma, doppler arterial y venoso, ecocardiograma y monitoreo de presión arterial.

Estas capacidades consolidan a la Ciudad Sanitaria como un espacio preparado para atender emergencias complejas y brindar atención especializada con estándares de última generación.
Un hito para la salud pública
Abinader resaltó que esta obra representa un avance decisivo en el sistema de salud, al fortalecer la capacidad de respuesta hospitalaria en el país. Con la entrega de la Ciudad Sanitaria, se busca mejorar la cobertura, ampliar el acceso y garantizar servicios médicos de calidad para la población.
La finalización del complejo, tras más de una década de espera, marca un hito histórico en la infraestructura sanitaria dominicana.







