Los mercados petroleros globales llegan a la semana más intensa del calendario energético asiático en su peor momento: el Brent roza los US$100 por barril, el Estrecho de Ormuz sigue bajo ataque y el diésel escasea en el mundo entero. Traders, compradores y ejecutivos del sector se reúnen del 7 al 10 de septiembre en Singapur para la 42.ª Conferencia de Petróleo de Asia-Pacífico (APPEC), organizada por S&P Global Energy, con dos conflictos bélicos como telón de fondo: el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania.
El tensionamiento de los mercados petroleros globales golpea de forma directa a economías que dependen de la importación de energía. La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta que la factura energética del Sudeste Asiático se duplicará este año hasta alcanzar unos US$160,000 millones, mientras que el Banco Asiático de Desarrollo ya recortó su previsión de crecimiento para 2026 en Asia en desarrollo al 4.9%, una señal de que el choque energético está trasladándose a la actividad económica real.
Crisis del diésel y el riesgo en el Estrecho de Ormuz
Más de seis meses después del estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán, los riesgos sobre las rutas de transporte marítimo siguen sin resolverse. El 2 de septiembre, fuerzas iraníes atacaron dos petroleros en el Estrecho de Ormuz, el paso por el que circula una porción crítica del crudo mundial, lo que evidencia que la amenaza a los flujos de suministro es continua, no episódica.
A esa presión se suma la prohibición rusa de exportar diésel, impuesta en julio, que ha agravado la escasez del combustible. Los futuros del diésel en Estados Unidos han repuntado con fuerza y el promedio minorista nacional se acerca a niveles récord. «Las conversaciones girarán sin duda en torno a la falta de reservas de inventario, los mercados del diésel ‘irresolubles’, los tránsitos por el Estrecho de Ormuz y los conflictos en Oriente Medio y entre Rusia y Ucrania», declaró Amrita Sen, fundadora de Energy Aspects Ltd., quien participa en la APPEC.
Entre los ponentes de la conferencia figuran Russell Hardy, director del Vitol Group, y representantes de Goldman Sachs y de productores del Golfo Pérsico. En paralelo a las sesiones principales, proveedores como Irak y Arabia Saudita negocian con clientes asiáticos de largo plazo asuntos complejos: cancelaciones de cargamentos, costosas desviaciones de rutas y acuerdos de suministro para 2027.
China, el único amortiguador del precio
El principal factor que ha impedido que el Brent supere de forma sostenida los US$100 por barril es China. Desde mayo, el país redujo sus importaciones de crudo por vía marítima en aproximadamente 5 millones de barriles diarios, una caída de alrededor del 45%, recurriendo en cambio a sus reservas comerciales, estimadas en unos 1,500 millones de barriles. «Si China no hubiera demostrado su capacidad para actuar como comprador oscilante, el mercado tendría un aspecto muy diferente», señaló Warren Patterson, director de estrategia de materias primas, citado en la conferencia.
La crisis ya ha reconfigurado la industria de forma estructural. Los Emiratos Árabes Unidos abandonaron la OPEP en mayo, y la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi introdujo una nueva metodología de precios que está alterando la dinámica comercial regional. Sen advirtió que «este año bien podría redefinir los precios del mercado petrolero y las relaciones entre los principales productores y consumidores, y es poco probable que los flujos por el Estrecho de Ormuz vuelvan a los niveles previos al conflicto».
Para las refinerías asiáticas, el dilema es inmediato: el suministro del Golfo Pérsico sigue siendo insustituible en volumen, pero Patterson resumió el nuevo consenso del sector al señalar que «el suministro proveniente de Oriente Medio es ahora irrevocablemente más riesgoso». Las próximas negociaciones de suministro para 2027, la evolución de los ataques en el Estrecho de Ormuz y las decisiones de compra de China en las semanas siguientes definirán si el Brent cruza finalmente la barrera de los tres dígitos.





