Los futuros de las acciones estadounidenses apuntaban a un rebote de las tecnológicas al inicio de una semana marcada por los resultados de los gigantes surcoreanos de memorias, que volverán a poner a prueba el auge de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial, según informó Bloomberg.
Los contratos del Nasdaq 100 avanzaban un 1,1% tras el feriado en Estados Unidos, mientras que los del S&P 500 subían un 0,4%. En Europa, el Stoxx Europe 600 retrocedía un 0,3% desde un máximo histórico. En Asia, la atención se centraba en Samsung Electronics, que publica sus resultados el martes tras acumular un alza del 165% en lo que va de año. Días después llegará la salida a bolsa en EE.UU. de SK Hynix, valorada en 28.000 millones de dólares.
Estos acontecimientos cobran relevancia en una semana con una agenda económica reducida y antes del inicio de la temporada de resultados en Estados Unidos. Las bolsas globales han atravesado operaciones irregulares mientras los inversionistas se preguntan si el rally impulsado por la inteligencia artificial fue demasiado lejos. Además, SpaceX ingresará al Nasdaq 100 el martes, una incorporación que podría provocar ajustes de cartera.
«Es probable que continúe reduciéndose el posicionamiento especulativo en semiconductores y otros temas tecnológicos de moda», afirmó Roberto Scholtes, jefe de estrategia de Singular Bank, citado por Bloomberg. La clave, según el experto, será si esto desencadena una rotación hacia sectores rezagados o una corrección más amplia.
En el mercado de materias primas, los precios del petróleo caían mientras continuaban los flujos por el estrecho de Ormuz y la OPEP+ señalaba un aumento de la oferta, con el Brent retrocediendo cerca de un 0,4% hasta los 71,82 dólares por barril. Los bonos del Tesoro avanzaban en toda la curva y el rendimiento de la deuda a 10 años descendía dos puntos básicos hasta el 4,46%.
Francisco Simon, jefe de estrategia para Europa de Santander Asset Management, señaló a Bloomberg que la principal variable para los bonos del Tesoro será el comportamiento del petróleo. «La comunicación de los bancos centrales también podría mover a los mercados, aunque, en ausencia de novedades importantes, no esperamos un cambio significativo de tono», agregó.







