Nueva York. – La agencia Moody’s Ratings anunció este lunes la mejora de la calificación de emisor y deuda senior no garantizada del Gobierno de la República Dominicana, tanto en moneda local como extranjera, al pasar de Ba3 a Ba2, y modificó la perspectiva de positiva a estable.
La mejora crediticia responde al sólido crecimiento económico, la creciente diversificación sectorial y un fortalecido marco institucional, que posicionan al país caribeño con mayor capacidad para enfrentar choques externos y ésta es la mejor calificación obtenida desde el año 2017 cuando la misma calificadora asigno el Ba3 que se tenía hasta entonces.
Claves de la mejora
Durante los últimos 15 años, la economía dominicana ha mostrado una notable resiliencia, con un crecimiento promedio cercano al 5 % anual. Este dinamismo ha impulsado el ingreso per cápita hasta los US$29,150 en 2024 (PPA), acompañado de reformas estructurales y una estrategia clara de diversificación. El turismo, la inversión extranjera directa y el flujo sostenido de remesas han sido pilares fundamentales.
Moody’s también subraya los avances institucionales desde 2020, destacando reformas que han mejorado la transparencia, eficiencia y rendición de cuentas en el sector público. Entre ellas:
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Reformas constitucionales que limitan la reelección presidencial,
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Consolidación administrativa para optimizar instituciones,
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Implementación de una Ley de Responsabilidad Fiscal, con reglas claras para controlar el gasto público y los déficits.
Estos factores, junto con la baja polarización política y cohesión social, sitúan a República Dominicana por encima de otros países Ba en la región.
Perspectiva estable y desafíos fiscales
La perspectiva estable refleja el equilibrio entre los avances estructurales y los retos fiscales persistentes. Moody’s advierte que, aunque hay mejoras en la trayectoria del déficit y deuda pública post-pandemia, la baja presión tributaria–solo 16 % del PIB– y una elevada proporción de deuda en moneda extranjera (66 %) limitan la flexibilidad fiscal.
Los pagos de intereses representaron el 21 % de los ingresos fiscales en 2024, casi el doble de la mediana de países con calificación Ba. Se espera que el déficit se estabilice en torno al 3 % del PIB en los próximos años, con un nivel de deuda alrededor del 48 % del PIB.
Moody’s sugiere que para avanzar hacia una mejora futura se requerirá una reforma tributaria profunda que eleve la recaudación y reduzca la dependencia de deuda externa.
Techo soberano y factores ESG
El techo en moneda local fue elevado de Baa3 a Baa2, y el de moneda extranjera de Ba1 a Baa3, reflejando el buen desempeño económico, moderada intervención estatal y bajo riesgo político. Sin embargo, el país mantiene un puntaje ESG (CIS-4) que indica una penalización en la calificación por alta exposición a riesgos climáticos.
¿Qué podría cambiar la calificación?
Una mejora futura dependerá de que el país aumente su capacidad de pago a través de mayores ingresos y disminuya su vulnerabilidad cambiaria. Por el contrario, una degradación se daría si se deterioran las cuentas fiscales o externas, o si se revierte el compromiso con la consolidación fiscal.
Con este ajuste, Moody’s se alinea parcialmente con otras agencias que también valoran positivamente la estabilidad macroeconómica y la visión de largo plazo de República Dominicana, aunque el país aún enfrenta desafíos estructurales que deben atenderse para aspirar a calificaciones de grado de inversión.
Beneficios de la mejora de calificación para República Dominicana
La elevación de la calificación soberana a Ba2 tiene múltiples implicaciones positivas para la economía dominicana:
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Reducción del costo de financiamiento internacional: Una mejor calificación implica menor percepción de riesgo, lo que permite al país acceder a préstamos e inversiones a tasas de interés más bajas, especialmente en los mercados de bonos internacionales.
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Mayor atractivo para inversionistas extranjeros: Los fondos institucionales y los inversionistas globales suelen tener restricciones para invertir en países con calificaciones bajas. Al mejorar su nota, República Dominicana se vuelve más atractiva para grandes flujos de capital, especialmente en sectores como infraestructura, energía y turismo.
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Mayor confianza del mercado: La mejora refuerza la credibilidad macroeconómica e institucional del país, lo que impulsa la confianza de los agentes económicos y puede traducirse en mayor inversión privada nacional.
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Fortalecimiento de la moneda y reservas: Un entorno más favorable de inversión y menores costos financieros puede ayudar a mantener la estabilidad cambiaria y fortalecer las reservas internacionales, reduciendo vulnerabilidades externas.
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Posibilidad de ampliar emisiones en moneda local: Con una mejor calificación, el Gobierno tiene más capacidad de emitir deuda interna a largo plazo, lo que reduce la dependencia de financiamiento externo en moneda extranjera y mitiga los riesgos cambiarios.
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