La Fiscalía General de la República (FGR) de México reiteró este miércoles 8 de julio que Estados Unidos no ha entregado las pruebas que justifiquen la petición de detención urgente formulada en abril contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien Washington acusa de delitos vinculados al narcotráfico.
«Con base en lo señalado en esta solicitud no ha habido pruebas concretamente para responder en el sentido del parámetro probatorio mínimo que requiere el derecho mexicano», declaró el responsable de la Fiscalía Especializada de Control Regional, David Boone, en una rueda de prensa, según la agencia EFE.
Boone recordó que el Ministerio Público ya entrevistó al gobernador y a otros funcionarios señalados por Estados Unidos, entre ellos el senador federal Enrique Inzunza y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. Añadió que la FGR sigue recabando «datos de prueba» tras los señalamientos.
El Departamento de Justicia estadounidense acusó formalmente a diez políticos del estado de Sinaloa de recibir sobornos de Los Chapitos, una facción del Cartel de Sinaloa, a cambio de favores políticos, imputándoles delitos relacionados con el narcotráfico y la posesión de armas, de acuerdo con EFE.
La fiscal general de México, Ernestina Godoy, señaló que Estados Unidos debe explicar «por qué es urgente» el arresto de los diez individuos, dos de los cuales ya se entregaron a las autoridades estadounidenses. Godoy precisó que la investigación en México se limita a los delitos señalados por Washington y no se ha ampliado a otros cargos.
Rocha Moya, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se apartó temporalmente del cargo para enfrentar las acusaciones, al igual que otros funcionarios señalados. El Ejecutivo federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, se niega por ahora a cumplir la orden de extradición y reclama más pruebas al país vecino, según la fuente.









