El segundo anillo de seguridad de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, colapsó a escasa distancia de su escondite tras el operativo federal realizado en Jalisco.
En un fraccionamiento de lujo situado a aproximadamente un kilómetro del punto donde se ocultaba el capo, presuntos integrantes de su estructura de protección ocupaban diversas cabañas que actualmente permanecen abandonadas y sin presencia permanente de autoridades federales.
El lugar conserva evidencias visibles de la intervención, entre ellas vehículos calcinados, casquillos percutidos y sistemas de videovigilancia inutilizados, elementos que reflejan la intensidad del despliegue de seguridad implementado en la zona.
Dentro de las casas de campo quedaron rastros de una salida precipitada, como alimentos en preparación, camas sin ordenar, objetos personales y figuras religiosas, configurando un escenario que sugiere una evacuación urgente ante el avance de las fuerzas federales.
En paralelo al desarrollo de la investigación, una familia ha iniciado acciones para demostrar la inocencia de un detenido vinculado al caso. Sus allegados sostienen que se trata de un trabajador de la construcción sin vínculos criminales, actualmente recluido en la Ciudad de México y enfrentando proceso judicial lejos de su lugar de origen.
Perspectiva:
La evidencia descrita en el sitio del operativo aporta indicios relevantes sobre la estructura territorial del CJNG y la configuración de sus círculos de seguridad. El hallazgo de enclaves logísticos en zonas residenciales sugiere un patrón de dispersión operativa y protección multicapa, estrategia habitual en organizaciones criminales de alta capacidad. Asimismo, la coexistencia de investigaciones penales y disputas sobre detenciones refuerza la complejidad judicial y social que acompaña este tipo de operativos de alto impacto.
















