Donald Trump anunció este viernes 24 de octubre que buques de la Armada de EE.UU. pasarán por Cuba una vez concluya la guerra en Irán, y sostuvo que el secretario de Estado, Marco Rubio, será el encargado de cerrar un acuerdo con el Gobierno de la isla.
La declaración eleva la tensión diplomática entre Washington y La Habana en un momento en que la administración Trump ya mantiene sanciones contra empresas vinculadas al Gobierno cubano y restricciones para impedir que la isla importe combustible, medidas que afectan directamente el flujo de bienes y energía en la economía cubana.
La declaración de Trump
«Pasaremos por Cuba, haremos que uno de ellos se detenga a unas 50 yardas (45 metros) de la costa. Levantarán las manos y luego vamos a enviar a Marco Rubio a cerrar el acuerdo», declaró Trump durante un mitin electoral en Fort Myers, Florida, en respuesta a un votante que le preguntó sobre la situación de la isla.
Florida concentra la mayor población de origen cubano en Estados Unidos, lo que convierte el tema en una pieza central de la estrategia electoral del mandatario en ese estado. Trump añadió que su Gobierno se ocupará de Cuba cuando regrese de Irán, y elogió a Rubio al afirmar que este podría resolver la situación de la isla.
Venezuela y el frente regional
Durante la misma intervención, Trump también se refirió a Venezuela y recordó la operación militar estadounidense que, según afirmó, culminó en enero con la captura del depuesto gobernante Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos relacionados con narcotráfico en Nueva York. El presidente sostuvo que Estados Unidos ganó la guerra en Venezuela en un día y que ahora trabaja con ese país para aumentar la producción petrolera.
Rubio llama a colaborar con la CIA
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, instó este viernes a quienes buscan un cambio de Gobierno en Cuba a colaborar discretamente con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). «Para quienes buscan generar un cambio positivo en Cuba, este es el momento», escribió Rubio en la red social X, donde también cuestionó las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de una parte de la dirigencia cubana.
Las declaraciones de ambos funcionarios se producen en medio de una nueva escalada de tensión entre Washington y La Habana, con Washington manteniendo sanciones económicas y restricciones de combustible como principales herramientas de presión. Para República Dominicana y el Caribe, cualquier agudización del conflicto en Cuba representa un factor de inestabilidad regional que puede incidir en flujos migratorios, acuerdos energéticos y el clima de inversión en la zona.
Lo que resta por observar es si las declaraciones de Trump en el mitin se traducen en movimientos militares concretos y si Rubio avanza en algún tipo de contacto formal o informal con actores dentro de Cuba, en un escenario donde la presión de Washington sobre La Habana no muestra señales de ceder.









