Uber lanzó una oferta pública de adquisición sobre Delivery Hero, la firma alemana dueña de PedidosYa, en una operación valorada en unos US$14,800 millones. La compra por parte de Uber Delivery Hero apunta a construir la mayor plataforma de reparto de comida del mundo fuera de China, según informó la compañía.
La transacción combinaría dos redes que en conjunto operan en 99 países y que registraron un volumen bruto de mercancías de US$236,000 millones en 2025. Para el grupo estadounidense, el acuerdo amplía el alcance de Uber Eats en Europa, Medio Oriente, Asia y América Latina, y refuerza su posición frente a rivales como DoorDash —que adquirió la británica Deliveroo el año pasado— y Just Eat, hoy en manos del grupo holandés Prosus.
La oferta está condicionada a que Uber alcance un umbral mínimo de aceptación del 50% más una acción. El cierre de la operación se prevé para la segunda mitad de 2027. Como parte del acuerdo, Delivery Hero venderá una porción de su negocio en 14 mercados a la firma de inversión SSW Partners por unos 1,400 millones de euros.
Uber, a su vez, se comprometió a invertir 2,000 millones de euros en Alemania antes de 2031, a mantener la sede central de Delivery Hero en Berlín y a conservar su plantilla al menos hasta 2029. Prosus, mayor accionista de la empresa alemana, acordó vender su participación de casi el 17%. Con ello, y sumando la exposición previa de cerca del 37% —incluyendo derivados financieros—, el interés económico total de Uber supera el 53%.
La señal para el mercado es clara: el sector del delivery avanza hacia una mayor concentración global, con pocos jugadores de gran escala compitiendo por plataformas integradas de movilidad y reparto. La operación de Uber Delivery Hero refleja esa tendencia y presiona a los competidores a definir alianzas o adquisiciones para no quedar rezagados.
Delivery Hero también es propietaria de Glovo —que operó en Argentina hasta 2020 y hoy se concentra en Asia— y de otras marcas regionales como Foody, Efood y FoodPanda. Los inversionistas deberán vigilar la aprobación regulatoria de la operación y el ritmo de integración de ambas redes de cara al cierre en 2027.








