El gremio empresarial más representativo del sector fabril dominicano colocó la industria manufacturera en el centro del debate económico nacional este martes 27 de enero, cuando la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) advirtió ante el presidente Luis Abinader Corona que el dinamismo exportador y la llegada de inversión extranjera son insuficientes, por sí solos, para producir una transformación productiva sostenible.
El escenario fue la entrega de los Galardones Industriales 2026 en Santo Domingo. Julio Virgilio Brache, presidente de la AIRD, formuló el argumento central de la noche con una frase que el gremio convirtió en hilo conductor del acto: «El gran desafío que tenemos por delante es convertir el crecimiento económico en una verdadera transformación productiva. Y en el centro de ese proceso debe estar indefectiblemente la industria.» La presencia de Abinader fue interpretada por la organización como un aval explícito al rumbo industrializador que reclama el sector privado.
Cuatro condiciones para que la transformación sea real
Para que ese salto ocurra, la AIRD identificó cuatro áreas que el país debe atender de manera simultánea, según planteó la organización gremial durante la ceremonia.
La primera es la energía eléctrica competitiva: el sector industrial dominicano arrastra años de reclamos por tarifas entre las más altas de la región, y el gremio insiste en que ninguna estrategia de manufactura funciona sin un suministro confiable y a precios que permitan competir en mercados internacionales.
La segunda condición es el talento humano formado para responder a las exigencias tecnológicas actuales, seguida de productividad e innovación, que implica incorporar tecnología de forma intensiva para elevar la eficiencia de las plantas. El cuarto eje es la formalidad: la AIRD propone rediseñar el marco fiscal, laboral y de seguridad social para que abrir y operar una empresa formal no resulte más oneroso que hacerlo en la informalidad.
Brache insistió en que el diálogo público-privado solo tiene valor cuando se traduce en resultados verificables. «El verdadero éxito del diálogo no se mide por la cantidad de reuniones celebradas ni por los documentos firmados, sino por las transformaciones concretas que somos capaces de producir juntos», afirmó, y señaló como agenda pendiente los tres frentes de la iniciativa Meta RD 2036: simplificación regulatoria, acceso a financiamiento y formación técnica.
Encadenar, no solo atraer capitales
Un segundo mensaje recorrió el discurso del gremio: atraer inversión extranjera es necesario, pero no suficiente. La AIRD subrayó que el verdadero reto está en retener valor dentro del tejido productivo local. Para lograrlo, propone fortalecer los vínculos entre la manufactura nacional, las zonas francas y las exportadoras, de modo que los capitales foráneos transfieran conocimiento, integren insumos de origen dominicano y contraten trabajadores locales. La reorganización de las cadenas globales de suministro y el avance tecnológico abren hoy, según el gremio, una oportunidad de posicionamiento que rara vez se presenta con esta amplitud.
Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, aportó el argumento social: cada empresa industrial representa años de inversión acumulada y dificultades vencidas cuyo impacto llega directamente a las comunidades donde opera.
Los reconocidos en los Galardones Industriales 2026
La ceremonia entregó tres distinciones. El Galardón Mérito Industrial fue para Juan José Attias Hamna, que acumula más de seis décadas al frente de operaciones manufactureras nacionales, con La Nacional como referencia principal de su trayectoria y una larga vinculación con el movimiento gremial. Al recibir el galardón, Attias declaró: «Con el tiempo, comprendí que construir una industria era también una manera de ayudar a construir un futuro para nuestra nación y sus futuras generaciones.»
El Galardón Nacional a la Industria Dominicana recayó en Industrias Banilejas (INDUBAN), que en 2026 cumple 80 años desde su fundación en 1945. La empresa, creadora de Café Santo Domingo, fue reconocida por su proyección en mercados externos y su contribución al desarrollo de la caficultura dominicana. Manuel Pozo Perelló, su presidente ejecutivo, señaló que cada conquista internacional «es una oportunidad para demostrar la capacidad, el talento y la calidad de la industria dominicana.»
El Galardón Labor Institucional en Apoyo al Sector Industrial fue para DIGEMAPS (Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios), por la modernización de sus trámites, que se tradujo en una reducción de más del 40% en los plazos de respuesta de los registros sanitarios, un cuello de botella histórico para la industria alimentaria y farmacéutica. Marcos Balaguer Jerez, director general de la entidad, sintetizó la lógica del reconocimiento: «Una industria fuerte necesita reglas claras, procesos transparentes, seguridad jurídica y una autoridad reguladora que sea capaz de orientar, escuchar y acompañar.»
La noche tuvo un componente de cierre institucional: Brache anunció que fue su última participación en los Galardones en calidad de presidente de la AIRD. «Las presidencias terminan, las instituciones permanecen y las grandes causas continúan», dijo antes de clausurar con la frase que resumió el tono de la velada: «Industrializar es creer en la República Dominicana.» El nombre de su sucesor y el ritmo que tome la agenda Meta RD 2036 en los próximos meses serán la primera prueba de si el llamado de este martes deja huella en la política industrial del país.










