Diario Financiero.– JPMorgan Chase & Co. reafirmó su visión alcista sobre el oro, proyectando que el metal precioso alcanzará un precio promedio de $5,055 por onza para el cuarto trimestre de 2026, impulsado por la demanda estructural de los bancos centrales y el apetito sostenido de los inversionistas ante un contexto monetario global más laxo.
Actualmente, el oro cotiza en torno a $4,140 por onza, después de un período de alta volatilidad, marcando un incremento cercano al 57% en lo que va de 2025. Según JPMorgan, esta tendencia continuará en los próximos años gracias a una combinación de factores monetarios y geopolíticos que están reconfigurando la dinámica del mercado.
Política de la Fed y Demanda Estructural
Natasha Kaneva, jefa de Estrategia Global de Materias Primas en JPMorgan, afirmó que el oro “sigue siendo nuestra mayor convicción de compra para el año”, sustentando su optimismo en el inminente ciclo de recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed).
El banco considera que los recortes de tasas, sumados a la persistente incertidumbre económica y al temor de estanflación, aumentarán la preferencia por activos refugio. A esto se suma la creciente preocupación por la independencia de la Fed y la necesidad de cobertura ante la degradación monetaria, según Gregory Shearer, jefe de Estrategia de Metales Básicos y Preciosos de la entidad.
Diversificación Frente al Dólar
El informe de JPMorgan sugiere que el auge del oro no responde a una “desdolarización” total, sino a un proceso de diversificación gradual. Los inversionistas institucionales están reduciendo su exposición a activos denominados en dólares —pasando de un 45% a un 43%— y redirigiendo parte de esas posiciones hacia el oro. Un cambio de medio punto porcentual, según el banco, podría incluso empujar los precios hacia los $6,000 por onza.
Compras de Bancos Centrales
Los bancos centrales se han consolidado como actores clave del mercado. Desde 2022, las instituciones monetarias han adquirido más de 1,000 toneladas anuales, más del doble del promedio observado entre 2016 y 2021. Además, una encuesta del Consejo Mundial del Oro reveló que el 75% de los bancos centrales planea seguir comprando oro durante los próximos cinco años, reflejando un cambio estructural en la gestión de reservas internacionales.
Perspectiva a Largo Plazo
JPMorgan prevé que la tendencia se mantendrá más allá de 2026, con un objetivo de $6,000 por onza para 2028, consolidando al oro como un activo de protección ante la incertidumbre geopolítica y la erosión del poder adquisitivo del dólar.
Kaneva añadió que la reciente corrección de precios “es una señal saludable de consolidación tras un rally acelerado desde agosto”, sugiriendo que el mercado está ajustándose para un nuevo ciclo alcista de largo plazo.
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