Estados Unidos – En un giro que ha captado la atención del sector empresarial estadounidense, Robert Keeley, CEO de Keeley Electronics, recurrió a una solución poco convencional para enfrentar el impacto de los aranceles a las importaciones chinas: utilizó 1.83 millones de puntos de American Express para cubrir una factura aduanal de casi $11,000 dólares.
Keeley Electronics, empresa con sede en Oklahoma y especializada en pedales para guitarra, se ha visto afectada por la reciente escalada en los aranceles aplicados a componentes electrónicos importados desde China, particularmente potenciómetros, que son insumos esenciales para su proceso de manufactura.
Una medida inusual ante un problema estructural
La medida fue tomada como respuesta directa al incremento de aranceles que, según explicó el CEO, pasaron de un 25% a más del 100% de forma temporal, estabilizándose luego en un 55% para ciertos componentes críticos. Esta inesperada alza representó un duro golpe para las finanzas de la compañía, que ya había intentado sustituir proveedores sin éxito.
Keeley explicó que buscó alternativas en países como Taiwán, pero muchas de estas compañías también dependen de materiales de origen chino, lo que hace muy difícil romper la cadena de suministro existente.
Estrategia empresarial creativa
En lugar de utilizar sus puntos acumulados de American Express para viajes de negocios, productos o experiencias, Keeley optó por redimirlos para cubrir el pago de la factura aduanal. El total de 1.83 millones de puntos fue canjeado directamente como crédito en su cuenta, una opción disponible para clientes corporativos de alto volumen.
“No es lo ideal, pero era lo necesario”, comentó Keeley en entrevista con CBS News, añadiendo que si bien no desea depender de insumos provenientes de China, la falta de alternativas en el mercado lo ha obligado a asumir estos costos adicionales.
Implicaciones más amplias
El caso de Keeley no es aislado. Numerosas pequeñas y medianas empresas estadounidenses están atravesando retos similares debido a la volatilidad de las políticas comerciales. Las decisiones arancelarias han generado incertidumbre, aumentando el costo de hacer negocios en sectores donde los márgenes ya son ajustados.
Por el momento, Keeley Electronics no ha incrementado los precios de sus productos, pero el CEO advirtió que si las tarifas se mantienen en niveles elevados, se verá forzado a trasladar parte de los costos al consumidor final.
Lección para el ecosistema empresarial
Este episodio refleja no solo los desafíos de depender de una cadena de suministro globalizada, sino también la resiliencia y creatividad empresarial frente a la adversidad. La utilización de recursos alternativos como los puntos de fidelidad corporativa evidencia cómo los líderes de pequeñas empresas están recurriendo a soluciones innovadoras para mantener la operación a flote sin afectar de inmediato a sus clientes.
El caso Keeley plantea un mensaje contundente: la política comercial tiene un efecto real e inmediato sobre los emprendedores, y su impacto puede medirse no solo en dólares, sino también en decisiones poco ortodoxas que marcan la diferencia entre adaptarse o desaparecer.
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