El proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ingresó al Congreso argentino y comenzará su trámite en la Cámara de Diputados, según el anuncio realizado por el presidente Javier Milei en cadena nacional. La iniciativa plantea cinco cambios estructurales en la normativa que regula la autoridad monetaria.
La reforma busca limitar el financiamiento del Estado mediante emisión de dinero, reforzar la independencia del organismo y concentrar su mandato en preservar el valor de la moneda. Para el lector dominicano, el caso importa como referencia regional sobre cómo un país vecino intenta blindar a su banco central de la política y frenar la inflación, un debate que también toca a economías con bancos centrales autónomos como el BCRD.
Milei presentó la iniciativa como “el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años”. El primer punto establece que el BCRA tendrá como misión principal preservar el valor de la moneda, en reemplazo de los cinco objetivos vigentes. “Se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento”, afirmó el mandatario.
El segundo punto prohíbe el financiamiento del Tesoro nacional, las provincias y los municipios, así como la compra de títulos públicos en el mercado primario. “El señoreaje no es ni más ni menos que una falsificación de dinero”, sostuvo Milei, en referencia a la ganancia que obtiene el Estado al emitir moneda.
El tercer punto apunta a proteger al presidente del BCRA y a su directorio de presiones políticas. Aunque se mantiene el mecanismo de designación vigente, su remoción requerirá el respaldo de dos tercios del Senado y de la Cámara de Diputados. El cuarto restringe el pago de dividendos por servicios de liquidez: los resultados por variaciones en el precio de los activos irán a una reserva técnica no distribuible, y las ganancias del manejo de cartera solo podrán girarse al Tesoro para cancelar deuda.
El quinto punto elimina cambios incorporados en la Carta Orgánica de 2012 y pone fin a las letras intransferibles, un mecanismo que Milei calificó de “estafa”. En la presentación estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili; y el vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, entre otros funcionarios.
La reforma del BCRA forma parte de un programa más amplio que incluye el llamado “grillete fiscal”, una regla permanente para impedir presupuestos deficitarios. Si las cuentas públicas permanecen en rojo durante varios meses y el Congreso no restablece el equilibrio, entrará en vigencia automática un cierre de actividades no esenciales del Estado (shutdown), con congelamiento de gastos y suspensión de transferencias discrecionales a las provincias. Durante ese período, el presidente, ministros y legisladores no percibirían sus sueldos, mientras que jubilaciones, pensiones, asignaciones y servicios de salud y seguridad quedarían exceptuados.
Milei también anunció proyectos para canalizar hacia la inversión los ahorros que los argentinos mantienen fuera del sistema —el llamado “dólar colchón”—, mediante la habilitación de bonos corporativos en moneda extranjera y la flexibilización del financiamiento colectivo. “Dejar nuestros ahorros fuera del sistema atenta contra nuestro propio crecimiento”, afirmó.
Claves
– El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA ingresó por la Cámara de Diputados y plantea cinco cambios estructurales.
– Prohíbe el financiamiento monetario al Tesoro, provincias y municipios, y la compra de títulos públicos en el mercado primario.
– La remoción de las autoridades del BCRA exigirá dos tercios de ambas cámaras del Congreso.
– Elimina las letras intransferibles y crea una reserva técnica no distribuible para los resultados por tenencia.
El próximo paso será conocer el cronograma de reuniones en comisión en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá construir los apoyos para avanzar. La discusión legislativa definirá si Argentina logra sancionar la reforma monetaria y el paquete fiscal que la acompaña.









