El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, aseguró que el Gobierno dominicano enfrenta el actual choque externo con una estrategia que busca equilibrar disciplina fiscal y protección social, en medio de la volatilidad internacional provocada por el mercado petrolero y las tensiones geopolíticas. El funcionario afirmó que la administración dispone de margen fiscal adicional para mitigar impactos económicos si las condiciones internacionales empeoran.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante un encuentro organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), donde Gobierno e industriales discutieron los riesgos globales y sus implicaciones para la economía dominicana.
El petróleo reduce margen de maniobra económica
Durante su conferencia “Coyuntura Internacional e Impacto en RD”, Díaz calificó el momento actual como una de las mayores disrupciones recientes del mercado petrolero y explicó que el aumento acumulado del crudo WTI entre enero y abril ronda el 80%.
El funcionario señaló que el comportamiento del petróleo tiene efectos directos sobre inflación, subsidios, balance fiscal y crecimiento económico en países importadores de energía como República Dominicana.
“El Gobierno ha elegido una velocidad de ajuste que combina responsabilidad fiscal con sensibilidad social”, afirmó Díaz al explicar la estrategia oficial frente al aumento de costos internacionales.
El mensaje llega en momentos en que el Estado dominicano mantiene subsidios parciales a combustibles y busca evitar un traslado abrupto de los precios internacionales hacia consumidores y sectores productivos.
Hacienda estima margen adicional de RD$45,000 millones
Díaz reveló además que el Gobierno dispone de espacio para ejecutar hasta RD$45,000 millones adicionales en gasto sin incumplir la regla de gasto primario.
Sin embargo, advirtió que una expansión fiscal de esa magnitud podría traducirse en un aumento del déficit fiscal, dependiendo de la duración e intensidad del choque externo.
El funcionario sostuvo que la prioridad actual es preservar estabilidad económica y evitar distorsiones mayores sobre inflación y actividad productiva.
También afirmó que las agencias calificadoras de riesgo observarán con atención la capacidad de los países para manejar subsidios, déficits y estabilidad macroeconómica en un entorno global más volátil.
Combustibles en RD suben menos que en otros países
Como parte de la defensa de la política económica oficial, Díaz comparó el comportamiento de los combustibles en República Dominicana con otros mercados regionales.
Según explicó, mientras países como Chile han registrado aumentos acumulados de hasta 62% y 32% en algunos derivados, en República Dominicana los incrementos acumulados rondan 13.6% para el gasoil y 11.4% para la gasolina.
La estrategia oficial ha combinado subsidios focalizados, contención parcial de precios y ajustes graduales para reducir presión inflacionaria sobre hogares y empresas.
El costo fiscal de esa política se ha convertido en uno de los principales temas dentro del debate económico local.
Gobierno destaca fortaleza macroeconómica
Pese a la incertidumbre internacional, el ministro defendió la posición macroeconómica dominicana y citó factores como reservas internacionales elevadas, estabilidad cambiaria y solidez del sistema financiero.
También destacó el desempeño de sectores generadores de divisas, incluyendo turismo, remesas, exportaciones e inversión extranjera directa.
Según indicó, la economía dominicana creció 4.1% durante el primer trimestre de 2026 y las recaudaciones fiscales continúan por encima de lo presupuestado.
El Gobierno busca sostener el ritmo de crecimiento mientras evita un deterioro significativo de las cuentas fiscales en un entorno global de mayores riesgos.
Industriales piden reformas y mejoras en gasto público
Durante el encuentro, el presidente de la AIRD, Julio Virgilio Brache, planteó que República Dominicana debe anticiparse a los cambios económicos internacionales y fortalecer competitividad interna.
El dirigente empresarial pidió remover trabas regulatorias, simplificar procesos y mejorar la calidad del gasto público para sostener el crecimiento productivo.
Brache insistió además en priorizar inversión en infraestructura y desarrollo industrial como parte de una estrategia de resiliencia económica.
El diálogo entre Gobierno e industriales ocurre en momentos en que el sector privado observa con atención el impacto de tasas altas, costos energéticos y desaceleración global sobre la actividad económica local.







