Diario Financiero.- Hollywood ha intensificado su oposición al acuerdo Netflix Warner Bros, luego de que Netflix anunciara la compra por 72.000 millones de dólares de las operaciones de estudio y streaming de Warner Bros. Discovery. Se trata de una de las adquisiciones más grandes de la historia del entretenimiento y ha provocado resistencia coordinada entre gremios, exhibidores y legisladores de ambos partidos políticos en Estados Unidos.
Netflix confirmó el acuerdo tras imponerse a Paramount Skydance y Comcast, ofreciendo US$27.75 por acción por los estudios Warner Bros., HBO y HBO Max. El valor empresa total asciende a US$82.700 millones al incluir la deuda.
Los gremios alertan sobre un riesgo sistémico
El Sindicato de Escritores de América (WGA) calificó la operación como una amenaza directa al equilibrio competitivo. En un comunicado conjunto, indicó que esta fusión “debe ser bloqueada”, advirtiendo que permitir que la mayor plataforma del planeta absorba a uno de sus principales competidores contraviene principios antimonopolio.
Según el sindicato, la integración provocaría pérdidas de empleo, reducción salarial, deterioro de condiciones laborales, alzas de precios para los consumidores y caída en la calidad del contenido.
El Sindicato de Directores de América (DGA) anunció reuniones con Netflix para expresar “preocupaciones significativas”, destacando que una industria competitiva es esencial para la creatividad y la protección de derechos laborales. El Sindicato de Productores de América también alertó que la venta de “uno de los estudios más icónicos de Hollywood” genera preocupación entre sus miembros.
La industria teatral afirma que está en juego su supervivencia
Michael O’Leary, director ejecutivo de Cinema United, organización que representa más de 56.000 pantallas en todo el mundo, calificó el acuerdo como una “amenaza sin precedentes” para la exhibición global.
Afirmó que “el modelo de negocios de Netflix no apoya la proyección en salas”, lo que podría derivar en cierres de cines y pérdida masiva de empleos. Cinema United estima que la operación podría afectar hasta el 25% de la taquilla anual en Estados Unidos.
Un grupo anónimo de cineastas de alto perfil envió una carta al Congreso asegurando que la adquisición daría a Netflix “un lazo alrededor del mercado teatral”. Alegaron anonimato por temor a represalias, dada la influencia de Netflix como comprador y distribuidor.
Presión política bipartidista y señales desde la Casa Blanca
La senadora Elizabeth Warren (D-MA) describió el acuerdo como una “pesadilla antimonopolio”.
El senador Mike Lee (R-UT), presidente del subcomité antimonopolio, afirmó que la operación “debería activar alarmas globales”.
Además, un alto funcionario de la administración Trump declaró que la Casa Blanca observa el acuerdo con “gran escepticismo”. Según reportes, asesores del presidente discutieron hace días las implicaciones regulatorias y anticiparon que la operación podría desencadenar una investigación antimonopolio similar a las de Google y Amazon.
El ex CEO de WarnerMedia, Jason Kilar, también criticó la transacción, afirmando que no existe “una forma más efectiva de reducir la competencia en Hollywood”.
La adquisición deberá superar un riguroso proceso de aprobación regulatoria, y su cierre se proyecta entre 12 y 18 meses. Netflix aceptó una tarifa de ruptura de US$5.800 millones si la operación no es autorizada.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo
















