Diario Financiero.- El concierto de Bad Bunny en República Dominicana —uno de los espectáculos más esperados del año en la región— inició con controversia luego de que asistentes reportaran desorganización, retrasos y problemas de acceso durante la primera función. Lo que prometía ser una noche histórica para miles de fanáticos terminó empañado por fallos operativos que se viralizaron rápidamente en redes sociales.
Cambios de última hora generaron molestia previa
Desde días antes del evento, usuarios habían expresado su malestar por la instalación de una mini grada añadida de último minuto, colocada por delante del área Special Guest, una zona premium comprada por quienes buscaban estar más cerca del escenario.
Los videos difundidos en plataformas digitales mostraban a fanáticos sorprendidos por la modificación, señalando que perjudicaba la visibilidad y el valor de la experiencia por la que habían pagado.
Problemas de visibilidad durante el concierto
Durante la presentación, varios asistentes reportaron que, a pesar de estar ubicados en la zona frontal, solo podían ver el espectáculo a través de las pantallas, debido a que la altura del escenario resultó insuficiente para compensar la presencia de sillas y personas de pie ubicadas frente a ellos.
Caos en el acceso de la zona Special Guest
El incidente más grave se produjo en la entrada de la zona Special Guest, donde la fila permaneció cerrada por más de una hora, según múltiples testimonios recopilados por Diario Financiero.

Los asistentes describieron una situación caótica: discusiones con personal de seguridad, empujones, falta de información y una confusión generalizada sobre cuál era la puerta correcta para ingresar.
El concierto estaba supuesto a iniciar a las 9:00, en PR siempre fue puntual… a las 9:10 salió una agrupación boricua a abrir; 5 canciones. Después, nada; ni un dj, ni música ambiental… nada. Casi las 10 y todo el mundo en el aire. Una tarima diminuta y una desorganización 🤬
— ☕️Cafeluegoexisto (@KatiaNunez22) November 22, 2025
Varios afectados denunciaron que la seguridad les negaba el acceso por la puerta VIP, alegando que debían dirigirse a otra entrada. Sin embargo, esa puerta alterna estaba cerrada, obligando al público a desplazarse repetidas veces entre accesos hasta finalmente poder entrar, cuando el concierto ya había comenzado.

Una mala imagen para un evento internacional
El público no solo estaba compuesto por dominicanos; también llegaron visitantes de otros países atraídos por la relevancia del concierto y por el hecho de que Bad Bunny no incluyó a Estados Unidos en su gira, convirtiendo la parada en Santo Domingo en una oportunidad única.
Los asistentes consultados lamentaron que un evento de esta magnitud estuviera marcado por fallas básicas de organización, señalando que este tipo de situaciones afecta la imagen del país como destino para espectáculos de gran escala.
La productora del evento no había emitido declaraciones oficiales al cierre de esta edición.
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