La selección dominicana de voleibol femenino, las Reinas del Caribe, inició la defensa de su título en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con una victoria contundente sobre Costa Rica por 3-0 (25-14, 25-09 y 25-12), este domingo en el coliseo Gioriber Arias.
El resultado confirma el favoritismo de las anfitrionas en un torneo que reúne a los ocho mejores equipos de la región y que se extenderá hasta el 7 de agosto. Para las dominicanas, la competencia tiene un peso histórico adicional: buscan su séptima medalla de oro consecutiva y su noveno título en total, lo que las convertiría en la selección más ganadora de la historia del torneo femenino.
El ataque dominicano estuvo liderado por Brayelin Martínez, con nueve puntos, seguida de Yonkaira Peña con siete y Gaila González con cinco. Desde el banco, Flormarie Heredia Colón aportó remates decisivos que encendieron al público presente en el recinto. En la zona de atrás, Brenda Castillo sostuvo el juego con pases precisos hacia Niverka Marte, y Jineirys Martínez se destacó en los bloqueos.
El primer set marcó el tono del encuentro: las dominicanas ejecutaron un rally de 6-0 que resultó determinante y contuvo a Costa Rica en 14 puntos. En el segundo parcial, el dominio fue aún más pronunciado: la ventaja fue de 13-4 en los primeros compases, y las ticas apenas pudieron completar 9 puntos en todo el set. El tercer set arrancó 7-2 a favor de las locales y rápidamente se extendió a 14-4, con Heredia Colón como protagonista. El director técnico Marcos Kwiek aprovechó la holgura para dar descanso a sus figuras titulares antes del cierre.
Por Costa Rica, Tatiana Marín y Tannia Carazo aportaron tres puntos cada una, insuficientes frente a la superioridad técnica y física que mostraron las dominicanas en los tres parciales.
La siguiente prueba llega este lunes: las Reinas del Caribe enfrentarán a Cuba a las 8:00 de la noche, en busca de su segundo triunfo consecutivo en el torneo. El partido ante el combinado cubano será el primer examen de mayor calibre competitivo en esta fase inicial, y servirá como termómetro del nivel real del equipo que dirige Kwiek de cara a las rondas eliminatorias.








