Casa de Campo, Romana.– Kylian Mbappé no jugó fútbol en República Dominicana, pero su visita reciente se convirtió en un fenómeno nacional, especialmente en redes sociales. Tras disputar el mundial de clubes con el Real Madrid, decidió tomarse un merecido descanso en Casa de Campo, uno de los lugares más lujosos y exclusivos del mundo, situado en La Romana. El complejo conocido por sus playas paradisíacas, campos de golf de clase mundial, villas privadas y vistas impresionantes. Es frecuente ver celebridades internacionales visitándolo, y Mbappé no fue la excepción.
Durante su estadía, el astro francés no pasó desapercibido. Fue fotografiado por fans, empleados y curiosos en distintos rincones del resort. Lo vieron paseando por los Altos de Chavón, la réplica de una villa mediterránea del siglo XVI, famosa por su arquitectura, boutiques y restaurantes. Allí, disfrutó de la gastronomía local en lugares populares como Chilango Taquería, donde comió tacos, Voalá Café, conocido por sus postres creativos y ambiente relajado; Incluso pidió un batido de mango con yogur, que describieron como “una elección de oro, al igual que su juego de pies”. Y por Dental Integral, donde fue al cuidado dental.
Lo que más sorprendió fue su actitud accesible. A pesar de ser una de las figuras más importantes del fútbol mundial, Mbappé se mostró amable, sonriente y dispuesto a posar en fotos. Para muchos dominicanos, ese gesto fue más que una simple cortesía: fue una muestra de humildad y respeto hacia un país que lo recibió con cariño.

Su visita no solo emocionó a los fanáticos del deporte, sino que también tuvo impacto en el turismo. Las imágenes y videos se viralizaron rápidamente, generando promoción espontánea para Casa de Campo y República Dominicana como destino turístico. Varios medios internacionales mencionaron su paso por el país, lo cual posiciona al Caribe como un refugio elegido por los más grandes del deporte.
Aunque no hubo partido ni clínica de fútbol, el simple hecho de tener a Mbappé en suelo dominicano fue suficiente para que muchos soñaran. Imaginarlo entrenando jóvenes, compartiendo sus conocimientos o incluso jugando un amistoso con talentos locales se convirtió en tema de conversación. ¿Podría esto abrir la puerta a futuras colaboraciones con academias deportivas en el país? Nada está confirmado, pero el entusiasmo está latente.
La visita de Kylian Mbappé fue una mezcla perfecta de sorpresa, alegría y orgullo nacional. No vino como futbolista, sino como turista, pero dejó huella. Para muchos, verlo disfrutar de las maravillas del país fue prueba de que República Dominicana no solo conquista con su belleza, sino también con su hospitalidad y sabor.
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