El Santiago Bernabéu vivió una noche de desconcierto total. El Real Madrid, con nueve hombres y bajo un ambiente de tensión creciente, cayó 2-0 ante el Celta de Vigo en un resultado que rompe una racha de 19 años sin que los visitantes triunfaran en este estadio. La derrota deja al conjunto de Xabi Alonso a cuatro puntos del Barcelona en la carrera por La Liga, profundizando un momento deportivo que se ha convertido en crisis.
El desarrollo del encuentro fue un reflejo de un Madrid partido emocionalmente. Tras una primera mitad donde controló la posesión sin convertir las ocasiones generadas por Jude Bellingham, Arda Guler y Vinicius Junior, el equipo blanco perdió estructura y disciplina en el segundo tiempo. El Celta, paciente y ordenado, encontró el camino con el ingreso de Williot Swedberg, quien cambió por completo el rumbo del partido.
El sueco abrió el marcador en el minuto 53 con un elegante toque de tacón tras el centro de Bryan Zaragoza, un golpe inesperado que alteró por completo el ritmo del Madrid. A partir de ahí, el caos se desató. Fran García fue expulsado en el minuto 64 tras recibir dos tarjetas amarillas en menos de un minuto por faltas consecutivas sobre Sergio Carreira y el propio Swedberg. Aun con diez jugadores, el Real Madrid adelantó líneas y Kylian Mbappé tuvo la más clara al intentar un toque por encima de Ionut Radu, pero el balón se marchó apenas desviado.

La frustración terminó consumiendo al equipo. Álvaro Carreras recibió una segunda tarjeta amarilla en el tiempo añadido tras decirle al árbitro Alejandro Quintero González “eres malísimo”, según recoge el informe del partido. Con nueve jugadores sobre el césped, el Madrid quedó expuesto, y Swedberg aprovechó para marcar su segundo gol definiendo ante un arco vacío tras superar a Thibaut Courtois. Tras el pitazo final, Endrick recibió una tarjeta roja desde el banquillo por enfrentarse al cuarto árbitro, extendiendo la imagen de descontrol.
La derrota llega en el peor momento. El Madrid solo suma una victoria en sus últimos cinco partidos de La Liga, mientras su entrenador, Xabi Alonso, ya acumulaba tres empates consecutivos antes de este tropiezo. A ello se suma la posible lesión en los isquiotibiales de Éder Militao, quien debió abandonar el encuentro a los 23 minutos para ser reemplazado por Antonio Rüdiger.
Con el Barcelona liderando La Liga con 40 puntos en 16 partidos, el margen de error del Madrid se ha evaporado. Ahora, el club enfrenta un crucial duelo de Champions League ante el Manchester City, con la presión al máximo y la sombra de un momento deportivo que amenaza con complicar la temporada desde muy temprano.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo
















