Diario Financiero Sports.- La jornada del sábado 6 de diciembre en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana dejó un guion electrizante, marcado por la caída de las Águilas Cibaeñas y el respiro que por fin encontraron los Leones del Escogido. Fue una noche donde cada resultado movió fibras en la clasificación, tensó aún más la batalla del medio de la tabla y reafirmó que este torneo no concede espacio para titubeos.
El Escogido logró un triunfo emocional y urgente al dejar en el terreno a las Águilas con una remontada coronada por el jonrón de Pedro Severino. El equipo escarlata, golpeado por una racha que los había empujado al fondo de la clasificación, necesitaba una noche así para reanimar sus aspiraciones. Para las Águilas, en cambio, la derrota suma otro tropiezo fuera de casa, un patrón reciente que contrasta con el dominio que venían mostrando y que ahora abre conversaciones sobre su momento actual en la ruta.
En paralelo, los Gigantes del Cibao llegaron con impulso tras vencer 7-3 a las Águilas la noche anterior, apoyados en un rally decisivo en el séptimo episodio. Este contexto alimentó su determinación en una lucha directa dentro del compacto grupo que ocupa del segundo al quinto lugar, donde ganar una serie puede significar escalar posiciones y perder dos juegos consecutivos puede hundir cualquier aspiración.
Otro protagonista de la jornada fueron los Toros del Este, que volvieron a firmar una victoria contundente y una nueva blanqueada 7-0 sobre las Estrellas Orientales. La combinación de una sólida apertura de Aaron Brooks y un grand slam de Bryan de la Cruz amplió la distancia sobre las Estrellas y reforzó su estatus como el perseguidor más constante de las Águilas.
La tabla amanece con las Águilas todavía firmes en el liderato, con récord aproximado de 25 victorias y 9–10 derrotas, mientras los Toros se consolidan en el segundo puesto con 19 triunfos y 16 reveses. Detrás, Estrellas, Gigantes y Licey viven en un espacio sin margen de error, cada uno con registros que los mantienen entre 9.5 y 10.0 juegos de distancia del primer lugar. El Escogido, con 14-21, sigue bajo presión, pero la victoria del sábado es un tanque de oxígeno.
En resumen, la noche del 6 de diciembre no cambió la cima, pero sí calentó la pelea del medio de la tabla. Las Águilas siguen siendo el equipo a vencer, aunque ya sienten la presión de un torneo que no perdona. Los Toros envían un mensaje claro, los Gigantes se aferran a su impulso y el Escogido revive en el momento en que más lo necesitaba
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