El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó este viernes a «todos los elementos en la oposición» venezolana a participar en la negociación con el gobierno de Delcy Rodríguez, en una señal directa que busca ampliar el respaldo interno a un proceso en el que persisten fracturas dentro del campo opositor.
La declaración se produjo durante la recepción de Rubio a Dinorah Figuera, líder del bando opositor en las discusiones con el gobierno venezolano, en el Departamento de Estado. Rubio afirmó que Figuera contaba con el «apoyo al 100%» de Washington, ratificando el respaldo de la administración Trump a esa facción del diálogo.
La tercera ronda y su agenda
La próxima ronda de la mesa negociadora será instalada el 14 de octubre, según confirmó Rubio a periodistas. De acuerdo con el Departamento de Estado, esa tercera ronda «se centrará en finalizar el proceso de selección de la Corte Suprema» y en ofrecer «a los individuos y partidos políticos garantías necesarias para elecciones creíbles».
«Le pedimos a todos los elementos que están en oposición, y a todos los elementos en la sociedad, que participen y apoyen este proceso», dijo Rubio, según la fuente.
Machado al margen y disensiones internas
La convocatoria de Rubio apunta, en parte, a la ausencia de María Corina Machado, líder del principal partido opositor Vente Venezuela, quien se mantiene en el exilio y se ha mantenido al margen de las conversaciones en Caracas. Machado se ha reunido en varias ocasiones con Rubio y con miembros del gobierno de Trump, pero no forma parte de la mesa negociadora.
Más allá del caso Machado, la oposición venezolana muestra disensiones internas, y algunos sectores critican la lentitud del proceso, lo que añade presión sobre la viabilidad de los acuerdos que puedan alcanzarse en la siguiente ronda.
Rubio enmarcó la negociación con un tono de urgencia política: «Esta es la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en mucho tiempo de restablecer de nuevo la democracia», enfatizó.
La evolución de las conversaciones de cara al 14 de octubre determinará si la oposición logra presentarse unificada ante el gobierno de Rodríguez, condición que Washington considera clave para avanzar en garantías electorales creíbles.









