DIARIO FINANCIERO.- Ford ha iniciado un proceso formal de llamado a revisión que abarca 1,392,935 vehículos de su popular camioneta F-150, luego de identificar un defecto en la transmisión automática de seis velocidades que puede desencadenar una reducción involuntaria de marcha durante la conducción. La acción correctiva, documentada ante la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE.UU.), representa uno de los retiros de mayor escala en la historia reciente del fabricante para esta plataforma de camionetas.
Según los documentos técnicos presentados por Ford ante la NHTSA, el problema se manifiesta como una reducción repentina e involuntaria a segunda marcha, lo que provoca una disminución brusca de la velocidad de las ruedas. En ciertas condiciones de circulación, esta caída abrupta de velocidad puede ocasionar que los neumáticos traseros derrapen momentáneamente, elevando el riesgo de pérdida de control del vehículo y, con ello, el potencial de accidente. La agencia federal calificó la condición como un riesgo de seguridad activo que justifica la intervención inmediata.
La causa raíz del fallo reside en la degradación de conexiones eléctricas dentro del módulo de control de la transmisión automática. De acuerdo con Ford, la exposición prolongada al calor y a las vibraciones propias del uso cotidiano deteriora progresivamente dichas conexiones, generando pérdidas de señal que el sistema interpreta como una orden de reducción de marcha. El fenómeno no ocurre de forma inmediata, sino que se desarrolla con el tiempo de operación del vehículo.
El universo de unidades comprometidas corresponde a camionetas F-150 producidas entre marzo de 2014 y agosto de 2017 y equipadas con transmisión automática de seis velocidades. No obstante, Ford estima que solo el 1% de los vehículos incluidos en el retiro presenta o presentará el defecto de manera activa, lo que equivale a aproximadamente 13,900 unidades con riesgo efectivo. Esta distinción es relevante para los propietarios: la mayoría de los vehículos dentro del rango de producción están siendo incluidos como medida preventiva.

La solución técnica consiste en una actualización gratuita de software del módulo de control de la transmisión automática, la cual será realizada por los concesionarios autorizados de la red Ford sin costo alguno para el propietario. La actualización recalibra los parámetros de respuesta del sistema ante variaciones en la señal eléctrica, eliminando la condición que origina la reducción no comandada a segunda marcha. Los propietarios recibirán notificación directa una vez que las piezas y los procedimientos estén disponibles en los talleres de la red.
Para los propietarios de camionetas F-150 en la República Dominicana que se encuentren dentro del rango de modelo año afectado, la recomendación es verificar el Número de Identificación Vehicular (VIN) en el portal oficial de la NHTSA o en el sitio de Ford, donde es posible consultar si una unidad específica está incluida en el recall. Dada la penetración del mercado de estas camionetas en el sector empresarial y de transporte liviano del país, el impacto potencial, aunque acotado al 1% efectivo, merece atención de flotas corporativas y usuarios individuales por igual.
Este caso ilustra el funcionamiento del sistema de seguridad vehicular estadounidense, en el que fabricantes como Ford están obligados a reportar defectos conocidos a la NHTSA y a sufragar íntegramente el costo de la corrección. La escala del retiro —casi 1.4 millones de unidades— no refleja necesariamente la gravedad del problema, sino la amplitud del protocolo preventivo que la regulación federal exige aplicar sobre todo el período de producción potencialmente afectado.




