La Constitución dominicana llega este 6 de noviembre a sus 182 años de vigencia y ha sido reformada 40 veces desde que se proclamó en San Cristóbal, el 6 de noviembre de 1844, de acuerdo con el repaso histórico difundido por el aniversario.
Una Constitución es la ley de mayor rango de un Estado: establece cómo se escoge a quienes gobiernan, qué atribuciones tienen y qué derechos se garantizan a la población. Para empresas, inversionistas y ciudadanos, cada cambio al texto altera las reglas institucionales dentro de las que se toman decisiones, como cuánto puede durar un mandato o quién designa a un funcionario clave como el procurador general.
El pulso entre civiles y militares en 1844
El primer texto constitucional se redactó mientras el recién creado Estado todavía definía su organización política. Había dos bandos: los partidarios de un gobierno civil y republicano, y los seguidores del general Pedro Santana, entonces jefe del Ejército y la figura con más poder en la joven República.
La Junta Central Gubernativa convocó al Congreso Constituyente, que abrió sesiones el 24 de septiembre de 1844. Las diferencias entre ambos sectores se notaron desde el comienzo, antes incluso de que los diputados entraran a debatir el articulado.
La elección de San Cristóbal como sede buscó que los diputados trabajaran lejos de la presión política que se concentraba en Santo Domingo. El cónsul francés Eustache Juchereau de Saint-Denys dejó un testimonio según el cual se quería apartar a los constituyentes del «espíritu de partido». Guerra había sido la primera opción, pero la ausencia de condiciones adecuadas llevó a trasladar las sesiones.
El artículo 210, la salida a la negativa de Santana
El conflicto se agudizó cuando Santana rehusó jurar el texto aprobado por los diputados, al entender que recortaba los poderes que requería para gobernar. Para destrabar la situación se añadió el artículo 210, propuesto por Tomás Bobadilla y aprobado en un clima de presión.
Ese artículo daba al presidente amplias facultades para actuar sin responder por sus actos. Lo autorizaba a «dar todas las órdenes, providencias y decretos que convengan, sin estar sujeto a responsabilidad alguna».
La primera reforma llegó en 1854, bajo el propio gobierno de Santana. Alargó el período presidencial a seis años y creó el Senado Consultor, un órgano legislativo. Además modificó el artículo 210 en cuanto a las facultades del presidente, fijó sanciones para los abusos de los funcionarios y, con carácter transitorio, permitió que el mandatario siguiera en el poder por dos períodos consecutivos.
Lo que cambió en la reforma de 2024
La modificación más reciente data del 27 de octubre de 2024, en el gobierno del presidente Luis Abinader. Entre sus puntos figuran la unificación de las elecciones y la reducción de la Cámara de Diputados a 170 integrantes.
El texto reformado también prohíbe que un cambio constitucional favorezca a quienes ocupan cargos electivos. Además, el procurador general de la República pasa a escogerse mediante el Consejo Nacional de la Magistratura, y se reforzó la regla que impide que un presidente permanezca en el cargo más de dos períodos.
La Carta Magna se mantiene como base del orden constitucional del país, y sus sucesivas reformas han procurado ajustar las normas a los cambios políticos, sociales e institucionales de cada etapa. Quedará por observar si surgen nuevas propuestas de modificación y cómo se aplican en la práctica las restricciones incorporadas en 2024.











