El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, proyectó que el déficit fiscal cierre 2026 en torno al 4% del producto interno bruto (PIB), frente al 3.2% que fijó el presupuesto original. La cifra corresponde al sector público no financiero, que agrupa al Gobierno central, las instituciones descentralizadas y las empresas estatales.
La diferencia equivale a unos 0.8 puntos porcentuales del PIB y se explica por el costo de amortiguar el alza de los combustibles. Una brecha mayor entre ingresos y gastos eleva las necesidades de endeudamiento del Estado y es un indicador que siguen de cerca los inversionistas y las calificadoras de riesgo que evalúan al país.
Díaz ofreció el dato al responder a una consulta de elDinero durante el encuentro «Nueva realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles», realizado en Santo Domingo.
Un desvío que el ministro considera proporcional a la crisis
Según el funcionario, el aumento es acorde con la magnitud del choque externo y no implica que las cuentas públicas se estén debilitando de forma seria. «Es un aumento razonable que se justifica en medio de una crisis», afirmó.
Díaz agregó que el Gobierno trasladó esa misma lectura a la agencia calificadora que revisó al país cerca de un mes antes de que él hablara. A pesar de conocer la proyección fiscal corregida, explicó, la agencia mejoró la nota crediticia de la República Dominicana. La fuente no identifica a la calificadora ni especifica la calificación asignada.
La deuda frente al tamaño de la economía
El ministro negó que el mayor déficit vaya a disparar la deuda pública medida como proporción del PIB. Explicó que ese cociente responde a más factores que el balance fiscal: también pesan el ritmo de expansión de la economía, el nivel de las tasas de interés y la evolución del tipo de cambio.
En su valoración, el crecimiento económico y el comportamiento de la moneda han ayudado a contener la deuda en lo que va de 2026. Precisó que en agosto la relación deuda/PIB se ubicaba igual que al cierre de 2025, y por eso anticipó que terminará el año solo un poco por encima.
«Si seguimos creciendo, ese ratio de deuda no se va a disparar, aunque aumentemos un poco el déficit fiscal», dijo Díaz.
Financiamiento garantizado y presión del subsidio
Díaz aseguró que el Estado cuenta con los recursos de financiamiento que necesita, conserva acceso a los mercados internacionales y mantiene el respaldo de los inversionistas que compran títulos de deuda dominicana.
Sus declaraciones llegan cuando el presupuesto soporta el mayor costo de los hidrocarburos y el gasto que el Gobierno asigna a frenar el traslado de esos aumentos a los precios que paga el consumidor. En el mismo evento se abordó que el país consume hasta 145,000 barriles de combustibles por día y que el subsidio tendrá efecto sobre el déficit como proporción del PIB.
La trayectoria de los precios internacionales del petróleo y el costo del subsidio en los meses que restan del año definirán si el déficit se acerca realmente al 4% del PIB, mientras que la relación deuda/PIB se medirá contra el nivel con que cerró 2025.













