El gasto en subsidios a combustibles terminaría por encima de RD$55,000 millones, frente a los RD$11,000 millones que proyectaba el Gobierno dominicano, según explicaron los ministros de Hacienda y Economía, Magín Díaz, y de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, durante un foro sobre el impacto global en los combustibles.
El mayor costo presiona las finanzas públicas y obliga a inyectar recursos al presupuesto modificado, estimado en unos RD$35,000 millones. Para los consumidores, el Ejecutivo mantiene una política de aumentos graduales y diferenciados en los precios, con ajustes más fuertes en la gasolina premium y el gasoil óptimo, y alzas contenidas en la gasolina regular y el gasoil regular, de mayor incidencia en el transporte y en los costos de la economía.
Los datos fueron presentados en el foro “Nueva Realidad: República Dominicana Frente al Impacto Global en los Combustibles”, según reseñó El Día. Participaron empresarios, economistas, gremios productivos y del transporte, legisladores, representantes de la sociedad civil y directores de medios.
Subsidios por tipo de combustible
Díaz indicó que, desde que comenzó la crisis, el país ha ajustado los precios de los combustibles hasta un 23%, aun con los subsidios vigentes. El mayor apoyo se concentra en el gas licuado de petróleo (GLP), que usa el 40% de la población de menores recursos y recibe un subsidio de 33%.
Los demás productos reciben los siguientes porcentajes de subsidio, según el ministro: gasoil regular, 35.7%; gasoil óptimo, 29.5%; gasolina regular, 14.6%; y gasolina premium, 5.3%.
El Gobierno también analiza las bases de datos de los subsidios para retirar a quienes no los necesitan e incorporar a familias vulnerables. Díaz sostuvo que la prioridad es proteger a la población más pobre con políticas generales que preserven la estabilidad, pero con ayudas focalizadas.
Medidas en evaluación y descarte de una reforma
El Ejecutivo estudia un nuevo proyecto de ley del mercado de hidrocarburos, trabaja con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un seguro para la compra de combustibles y evalúa alternativas para fijar los precios. Estas medidas se sumarían a la Ley Anticrisis, conocida como la minireforma.
Díaz explicó que la coyuntura actual dificulta hacer cambios drásticos y que hay que esperar condiciones para modificar las leyes. Sanz Lovatón añadió que se consulta a los actores del sistema para presentar una propuesta conjunta de modificación de la normativa.
Díaz descartó una reforma fiscal, porque la minireforma reciente busca aumentar el recaudo, reducir el gasto y combatir la evasión. Pidió además diálogo y consenso: “El Gobierno no puede solo, esto va a requerir diálogo, va a requerir el concurso de muchos sectores”. Señaló que aún no se sabe cuánto durará la crisis ni qué presiones puede generar, y advirtió que si la población pierde la tranquilidad se dificulta mantener una agenda de crecimiento.
Refinación y dependencia de importaciones
La inestabilidad del mercado internacional se refleja en un encarecimiento de los refinados, como gasoil y gasolina, muy por encima del alza del petróleo crudo. Los ministros la atribuyeron a los conflictos geopolíticos en Oriente Medio y a las tensiones en las cadenas de suministro.
Sanz Lovatón indicó que República Dominicana importa ocho de cada diez unidades de combustible que consume, por lo que está expuesta a los precios internacionales y a los costos de procesar los derivados. Explicó que una caída del petróleo no se traduce necesariamente en menores precios locales, porque el margen de refinación, es decir, el costo de transformar el crudo en gasolina, pasó de 36% al inicio de la crisis a 123% actualmente.
En el panel, moderado por Aníbal de Castro, director de Diario Libre, el economista Jaime Aristy Escuder reiteró la necesidad de focalizar los subsidios a la electricidad y sugirió que funcionarios y personas pudientes renuncien a ellos para aliviar las finanzas públicas. El presidente del Grupo Rica y expresidente del Conep, Pedro Brache, dijo que la mayoría de las empresas enfrenta presión y que su principal objetivo es mejorar la productividad para compensar parte del alza de los combustibles.
Queda por ver cómo se financiará la ampliación del presupuesto modificado, qué alcance tendrá el seguro con el BID y si la propuesta conjunta de reforma de la normativa de hidrocarburos se presenta una vez haya condiciones para modificar las leyes.













