El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) redujo su participación en las operaciones cambiarias de contado de 93.06% en 2019 a 10% en 2026, y afirma que su política cambiaria descansa en la oferta y la demanda de dólares bajo un régimen de libre flotación, según un comunicado publicado por Página Abierta.
La aclaración influye en la forma en que importadores, exportadores y familias que reciben remesas leen el precio de la divisa: si el tipo de cambio lo determina el mercado, la institución actúa de manera acotada. El Banco Central señaló que este año solo ha comprado divisas al contado para retirar sobrantes momentáneos de liquidez en moneda extranjera.
Respuesta a críticas y flujos de divisas
La entidad respondió a «analistas» que no identifica y de quienes dice que utilizan coyunturas puntuales para restar valor a lo avanzado en el mercado cambiario dominicano. Frente a esas críticas, sostuvo que da seguimiento al orden y la estabilidad del mercado y que impulsa medidas para hacerlo más profundo, competitivo y transparente, con menos espacio para la especulación.
Como respaldo, citó el desempeño de los sectores que aportan dólares a la economía durante el primer semestre de 2026: las exportaciones subieron 16.63%, los ingresos por turismo 15.30%, la inversión extranjera directa 7.67% y las remesas familiares 6.74%. Según el BCRD, ese conjunto de entradas amplió la oferta de moneda extranjera y reforzó la liquidez del mercado local.
El mercado de contado es el segmento donde las divisas se pagan y se entregan en el momento, a diferencia de las operaciones pactadas para una fecha futura.
Marco legal y reglas de conducta
El Banco Central ubicó el esquema en el artículo 28 de la Ley Monetaria y Financiera núm. 183-02, que consagra la libre convertibilidad del peso con otras monedas. Añadió que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reclasificó de facto el régimen cambiario como de libre flotación a finales de 2025.
La institución advirtió que más flexibilidad en el tipo de cambio no equivale a falta de regulación ni a menor responsabilidad suya sobre el buen funcionamiento del mercado. En su texto planteó que, cuando los precios reaccionan con más rapidez a la oferta y la demanda, hacen falta vigilancia adecuada, pautas sólidas de actuación y exigentes normas de conducta «que contribuyan a preservar su integridad y orden».
Sobre ese punto, recordó que la Junta Monetaria ordenó en octubre de 2025 que los bancos y demás intermediarios financieros y cambiarios adoptaran los principios del Código Global de Conducta del Mercado Cambiario (FX Global Code). Este año, 92% de ellos ya se ha adherido, de acuerdo con el BCRD.
Plataforma, coberturas y volumen operado
El Banco Central enmarcó estas acciones en una estrategia de modernización que incluye fortalecer la plataforma cambiaria BCRD, aplicar buenas prácticas internacionales, desarrollar el programa de coberturas cambiarias y disminuir su propia presencia en el contado. El objetivo, dijo, es perfeccionar la formación de precios, aumentar la transparencia y ampliar las herramientas para gestionar riesgos financieros.
La plataforma comenzó a operar en 2019 con asistencia técnica del FMI. Desde entonces, el monto promedio diario negociado pasó de US$87.92 millones a US$258.71 millones en 2026, un nivel tres veces mayor, según el comunicado. Con los años, el sistema sumó la negociación de euros, el registro de contratos a plazo con entrega física de divisas (FDF), los contratos sin entrega (NDF) y las permutas cambiarias (swaps).
Falta por conocer si el BCRD precisará a qué analistas se refiere y qué cifras objetan, además del ritmo de sus compras de divisas en los próximos meses y la respuesta del mercado a su menor presencia.













