Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo por volumen diario de operaciones, confirmó el ciberataque el jueves y anunció este viernes que está trabajando para resolver el incidente, que comprometió fondos por valor de US$6,300 millones, en lo que sería el mayor robo de activos digitales de la historia. La empresa logró congelar cerca de US$3,000 millones para evitar que salieran por completo de sus sistemas.
El monto afectado cuadruplica lo que hasta ahora era el récord en este tipo de incidente: los US$1,500 millones sustraídos en febrero de 2025 de la plataforma Bybit. El ciberataque a Binance desató una caída generalizada en los precios de la mayoría de las principales criptomonedas, mientras crecen las preguntas sobre la capacidad de los emisores y plataformas para proteger los activos de sus usuarios.
Un ataque con múltiples puntos de entrada
La compañía reveló en su cuenta de X para América Latina que su investigación inicial apuntaba a «una laptop comprometida», pero que el análisis posterior descubrió «puntos adicionales de brecha». Binance describió el incidente como un «ataque complejo» que involucró varios «puntos de intrusión».
A las 00:30 GMT del viernes, la empresa suspendió temporalmente todos los depósitos y retiros mientras su equipo realizaba «verificaciones de seguridad, congela fondos y colabora con las autoridades». En mensajes posteriores, en ocasiones contradictorios, Binance aseguró que «los fondos de los usuarios están completamente seguros», pero también que «cubrirá todas las pérdidas». La empresa precisó que no ha encontrado «evidencia de ninguna filtración de claves privadas de billeteras», los accesos maestros que controlan los activos digitales.
Binance se comprometió públicamente a «cubrir las pérdidas con fondos corporativos» y señaló que ha comenzado a recuperar los activos afectados, mientras trabaja con autoridades, firmas de inteligencia de blockchain y socios de la industria para rastrear y congelar montos adicionales. La empresa advirtió que la cifra congelada «podría seguir aumentando» conforme avance la investigación.
Sospecha sobre el Grupo Lazarus de Corea del Norte
La firma de investigación de blockchain TRM Labs afirmó el jueves tener «alta confianza» en que el ataque fue orquestado por TraderTraitor, un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte, basándose en «información sólida tanto dentro como fuera de la cadena de bloques». «Varias características de este ataque coinciden con robos anteriores vinculados a Corea del Norte», señaló TRM Labs.
Se cree que TraderTraitor forma parte del Grupo Lazarus, organización que saltó a la fama internacional en 2014 cuando fue acusada de hackear Sony Pictures como represalia por la película «The Interview». Ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos ni el FBI respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre el incidente, de acuerdo con la información divulgada por DW.
«Stablecoins» congeladas por emisores
El impacto trascendió a los emisores de monedas estables o stablecoins, divisas digitales cuyo valor está anclado al dólar estadounidense. Paolo Ardoino, director de Tether, informó que su empresa congeló alrededor de US$1,600 millones en USDT «relacionados con un posible ataque» a Binance. Por su parte, Jeremy Allaire, director de Circle, indicó que bloqueó más de US$800 millones en USDC. Ambas medidas buscan impedir que los fondos robados sean convertidos o transferidos fuera del alcance de las autoridades.
Changpeng Zhao, exdirector de Binance y todavía su accionista mayoritario, reconoció que «sí parece un ataque», una señal de que incluso quienes conocen los sistemas internos de la plataforma consideran el incidente como un robo deliberado y sofisticado.
El ataque se produce en un momento en que observadores del sector expresan preocupación por la posibilidad de que las crecientes capacidades de los modelos de inteligencia artificial comprometan la criptografía y los protocolos de seguridad tecnológica. La velocidad con la que evoluciona el perfil de los atacantes, con una presunta conexión estatal norcoreana, añade una dimensión geopolítica que podría intensificar el escrutinio regulatorio sobre las plataformas de criptomonedas en los próximos meses.













