El alza del marbete decretada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) desató un cuestionamiento formal de la Fuerza del Pueblo, que acusa al Gobierno de aplicar una vara distinta cuando indexa sus propios ingresos y cuando actualiza el umbral de exención salarial. El incremento, de 33.3% para los vehículos que permanecen en el mismo tramo tarifario, se produce mientras los precios de los combustibles acumulan alzas de hasta 31.4% en lo que va de 2026.
Haivanjoe Ng Cortiñas, al frente de la Secretaría de Asuntos Económicos (SAE) del partido, advierte que la medida recae con mayor fuerza sobre conductores, transportistas y pequeños empresarios que dependen del vehículo como herramienta de trabajo, precisamente el segmento que menos margen tiene para absorber costos adicionales en un entorno de combustibles al alza.
El ICV: base de cálculo y recaudación esperada
La DGII fundamentó el ajuste en la Resolución Administrativa DDG-AR1-2026-00009, que cita una inflación acumulada de 58.1% entre septiembre de 2016 y septiembre de 2026. Con ese respaldo, la tarifa para automóviles fabricados hasta 2021 sube de RD$1,500 a RD$2,000, y la correspondiente a los modelos de 2022 en adelante pasa de RD$3,000 a RD$4,000. La institución estima que sus ingresos por este concepto escalarán de RD$3,525 millones a RD$4,700 millones en la temporada 2026-2027, un incremento de RD$1,175 millones.
Ng Cortiñas reconoce que una tarifa sin revisión por diez años eventualmente requiere un ajuste, pero subraya que la DGII no trasladó la totalidad del deterioro inflacionario: si hubiera aplicado el 58.1% íntegro, las tarifas habrían quedado en RD$2,372 y RD$4,743, respectivamente. Lo que la DGII incorporó equivale al 84% de esa inflación acumulada. Su argumento central, según informó Listín Diario, no es que el ajuste sea incorrecto en sí mismo, sino que ese mismo razonamiento brilla por su ausencia cuando se trata del poder adquisitivo de los asalariados.
La brecha en el ISR y los salarios
El Código Tributario, en su artículo 327, obliga a actualizar anualmente los tramos del Impuesto sobre la Renta (ISR) de personas físicas conforme a la inflación, un mandato que quedó sin ejecutar durante cerca de diez años. La Ley 30-26 intentó corregir el rezago: elevó el mínimo exento de RD$416,220 a RD$480,000 anuales, aunque ese nuevo umbral no rige hasta 2027. Aplicando la misma referencia de 58.1% que la DGII usó para el marbete, ese piso de exención debería situarse cerca de RD$658,000 anuales, según los cálculos del economista.
«Para cobrar el marbete, el Gobierno reconoce el 84% de la inflación y lo aplica de inmediato. Para proteger el ingreso del trabajador, reconoce apenas el 73%, y a partir del próximo año. Con la misma vara con que midió el marbete, el trabajador asalariado sigue dejando de recibir alrededor de RD$14,800 al mes de ingreso exento», afirmó Ng Cortiñas. El titular de la SAE añade que los incrementos salariales de carácter obligatorio se han circunscrito a los salarios mínimos del sector privado, sin que exista un mecanismo amplio de resguardo del ingreso real para el conjunto de los trabajadores.
La carga combinada: marbete más combustibles
El alza del ICV se superpone a una escalada de precios en la bomba que lleva meses presionando el bolsillo de los conductores. Según las listas oficiales de precios que el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) publica cada semana, entre la primera semana de enero y la semana del 24 al 30 de octubre de 2026 la gasolina premium subió 23.4%, la regular 16.5%, el gasoil óptimo 31.4% y el gasoil regular 20.5%.
La Fuerza del Pueblo ilustra la magnitud del golpe con un ejercicio sencillo: un conductor que carga 10 galones de gasolina regular a la semana desembolsa hoy RD$450 más por semana que en enero, suma que equivale casi al aumento anual de RD$500 del marbete. «Al conductor se le encarece el combustible semana tras semana y ahora también el marbete. Es una doble carga sobre el mismo bolsillo, justo cuando más le cuesta llegar a fin de mes», recoge el comunicado del partido.
La SAE también llama la atención sobre el efecto regresivo del cobro por montos fijos. Un vehículo usado con valor de mercado de RD$400,000 destina el equivalente al 0.5% de ese valor al pago del ICV, en tanto que un automóvil de RD$5 millones fabricado en 2021 tributa apenas el 0.04% de su precio. Ante esa disparidad, la organización solicitó al Gobierno que publique la distribución del parque vehicular por categoría tarifaria y estime el impacto real del alza sobre los hogares de distintos niveles de ingreso.
La Fuerza del Pueblo planteó como solución la aplicación plena del artículo 327 del Código Tributario para compensar el atraso inflacionario que aún pesa sobre los tramos del ISR, junto con la apertura de un debate nacional sobre fórmulas que blindan el ingreso real de todos los trabajadores, no solo cuando la inflación resulta conveniente para la recaudación. «Una política fiscal responsable no puede limitarse a recuperar el valor real de los ingresos públicos. Debe proteger también el poder adquisitivo de los ciudadanos. Si la inflación sirve para cobrar, también debe servir para proteger», concluyó Ng Cortiñas. El período de pago del marbete 2026-2027 sigue abierto, lo que convierte al costo vehicular total, combustible más ICV, en una variable a seguir de cerca en las próximas semanas.













