Un Boeing 747-400 de carga de la compañía National Cargo aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) a las 12:11 a.m. del miércoles 28 de octubre, con origen en El Salvador, en el contexto de los movimientos regionales asociados a la crisis en Haití. Las autoridades dominicanas no han dado una versión oficial sobre qué transportaba ni hacia dónde iba el cargamento.
La llegada sitúa a República Dominicana en el nodo de una cadena logística que tiene consecuencias directas sobre su frontera occidental: la evolución del conflicto haitiano presiona el flujo migratorio, el comercio en las zonas limítrofes y la seguridad de las provincias que comparten la isla con Haití.
Cargamento sin confirmar
Medios dominicanos citaron a una fuente anónima para afirmar que la aeronave conducía equipos militares que serían trasladados posteriormente a Haití, dentro del marco del respaldo logístico que República Dominicana presta a El Salvador en ese territorio. La nave fue registrada bajo el código NCR880 en la plataforma de rastreo aéreo FlightAware y partió desde el aeropuerto capitalino de San Salvador, que lleva el nombre de San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez.
Ninguna autoridad ha precisado el tipo de material transportado, el volumen de los equipos ni cuándo se produciría, de confirmarse, un eventual envío hacia suelo haitiano, según informó Al Momento.
Abinader y Bukele, coordinados
El presidente Luis Abinader confirmó que ha tenido contacto con el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, para articular cooperación en materia logística y de inteligencia orientada a las operaciones vinculadas a la crisis en Haití. El diálogo entre ambos gobiernos se produce en un momento en que El Salvador mantiene activo un dispositivo de búsqueda de cuatro de sus militares que no han sido localizados tras un ataque en territorio haitiano.
El 18 de octubre de 2026, cuatro miembros de la Fuerza Armada de El Salvador adscritos a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) perdieron contacto con sus mandos después de que una columna armada interceptó el convoy blindado en que se desplazaban por Croix-des-Bouquets, en el área metropolitana de Puerto Príncipe. De acuerdo con despachos de Reuters y Associated Press, el ataque combinó disparos y explosivos que dejaron el vehículo en llamas. Los cuatro soldados pudieron abandonar la unidad antes de que el fuego se extendiera, pero desde entonces se desconoce su paradero.
Las labores de rescate se desarrollan en una zona donde los enfrentamientos entre bandas armadas y fuerzas de seguridad siguen activos, lo que complica cualquier operativo de búsqueda. La confirmación oficial del contenido del cargamento llegado al AILA y el resultado de la búsqueda de los militares salvadoreños son los dos frentes que definirán el curso de esta historia en los próximos días.












