El subsidio eléctrico representa alrededor del 1.5% del producto interno bruto (PIB) del país, una carga que el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, calificó el martes 27 de octubre como un problema estructural, político y crónico que exige atención urgente y un debate abierto en la sociedad dominicana.
La magnitud de ese gasto obliga al Estado a sostener transferencias permanentes al sector energético sin que las pérdidas del sistema disminuyan, lo que presiona las finanzas públicas y limita el margen de maniobra fiscal. Díaz fue explícito al señalar que los subsidios generalizados no son sostenibles de forma indefinida, pero advirtió que retirarlos de golpe podría desestabilizar la economía y deteriorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables y la clase media.
El peso del gasoil
En materia de combustibles, el ministro reveló que el gasoil recibe actualmente un subsidio superior a RD$100 por galón, aun después de los recientes incrementos aplicados a los precios en los últimos meses. Sin esa transferencia, el precio del diésel podría escalar hasta RD$150 por galón si el costo internacional se trasladara íntegramente al consumidor.
Díaz explicó que la dinámica de los mercados internacionales complica la gestión del subsidio: aunque el precio del barril de petróleo baje, los precios de los derivados, como la gasolina y el diésel, que son los productos que importa el país, pueden seguir subiendo. En algún momento, señaló, el precio del diésel llegó a más que duplicarse en relación con el precio del barril de crudo.
Como referente de lo que ocurre cuando se eliminan los subsidios de forma abrupta, Díaz citó el caso de Chile, donde el presidente que asumió el cargo decidió trasladar íntegramente las alzas internacionales a los precios internos, una medida que, según indicó, está generando dificultades para gobernar. El funcionario sostuvo que el Gobierno dominicano debe actuar con prudencia para preservar la estabilidad económica, la estabilidad social y la gobernabilidad.
La reforma gradual y las inversiones pendientes
En el frente eléctrico, Díaz reconoció que una parte importante de las transferencias al sector corresponde al subsidio a la tarifa, por lo que no es posible desmontarlas de forma inmediata. La reducción del déficit eléctrico, afirmó, depende de inversiones significativas para disminuir las pérdidas del sistema, que en República Dominicana han sido históricamente altas.
El funcionario indicó que el Gobierno ya aumentó los recursos destinados al sector y expresó que espera que en 2027 los resultados comiencen a reflejarse a través de proyectos financiados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Por separado, señaló que la última modificación de la Ley de Residuos Sólidos permitirá aplicar este año una contribución que aportaría entre RD$8,000 millones y RD$9,000 millones anuales al fisco, según declaró en el programa Hoy mismo.
El próximo indicador a seguir es la velocidad con que avancen esos proyectos de inversión: si las pérdidas del sector eléctrico no ceden en 2027, la presión sobre las finanzas públicas y el debate sobre el subsidio eléctrico resurgirán con mayor fuerza.









