El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) advirtió que los avicultores dominicanos enfrentan una crisis avícola severa: el precio del pollo vivo en granja se derrumbó de cerca de RD$45 a menos de RD$32 por libra en un período de seis semanas, mientras el costo de producción se mantiene en RD$41.20 por libra, lo que arroja pérdidas de aproximadamente RD$11 por cada libra vendida.
La brecha con el precio que paga el consumidor final es notable: entre RD$84 y RD$100 por libra en el mercado, según datos del propio partido. Esa diferencia, señaló el PLD, no beneficia al productor sino a otros eslabones de la cadena, en un contexto en que las granjas acumulan inventario sin salida y los costos operativos siguen corriendo.
Importaciones se duplicaron entre 2021 y 2025
El PLD apunta al auge de las compras externas como uno de los factores centrales de la crisis avícola. De acuerdo con las cifras que presentó el partido, el volumen importado de pollo ascendió de 41,834 toneladas métricas en 2021 a 85,747 toneladas en 2025, un salto de 104.9% en cuatro años. En los primeros nueve meses de 2026 la aceleración fue aún más pronunciada: el volumen importado creció 245.8% frente al mismo período de 2025.
La organización señaló además que el mecanismo de asignación de permisos cambió bajo la actual administración: el Gobierno sustituyó las subastas con sorteo, que distribuían los cupos entre varios solicitantes, por adjudicaciones directas. El PLD también denunció que carne de pollo congelada que ingresa a puertos dominicanos bajo regímenes de tránsito en centros logísticos termina circulando en el mercado local, y pidió al Ministerio de Agricultura que aclare qué volúmenes ingresaron por esa vía, bajo qué autorizaciones y en qué condiciones se comercializan. A ello sumó un reclamo de auditoría sobre todos los permisos de importación emitidos en los últimos 12 meses, con publicación de las empresas beneficiarias y los volúmenes autorizados e importados, junto con una investigación sobre diferencias en el tratamiento fiscal, aduanero y sanitario entre el producto importado y el de origen nacional.
Más de 1.5 millones de aves atascadas en granjas
El partido alertó que 1,535,227 pollos permanecen en granjas más allá de la ventana óptima de venta, que se ubica entre los 39 y 41 días de crianza. Esas aves ya superan los 50 días de vida, lo que eleva los costos de alimentación y manejo diario sin que haya comprador. La saturación de cuartos fríos e instalaciones de almacenamiento agrava la presión sobre los productores más pequeños, que cuentan con menor capacidad financiera para absorber la espera.
En ese contexto, el PLD pidió que el programa de pignoración de ocho millones de pollos que las autoridades anunciaron, un mecanismo que permite a los productores usar su inventario como respaldo para obtener liquidez, alcance también de forma equitativa a los avicultores de menor escala. Concretamente, propuso que los pequeños y medianos productores puedan incorporar al menos el 40% de su producción dentro del volumen comprometido, con criterios públicos y verificables. Adicionalmente, el partido reclamó que el Estado compre, a precios que cubran costos, las aves acumuladas fuera de su tiempo habitual de comercialización, para distribuirlas a través de los programas sociales.
Las ocho propuestas del PLD
Para contener el deterioro, el partido formuló ocho medidas concretas. La primera es una moratoria de importaciones de pollo por el resto de 2026, junto con el bloqueo del ingreso al mercado local de las aves que ya están en centros logísticos portuarios bajo tránsito. La segunda es una banda de precios: techo de RD$60 por libra al consumidor mientras el precio en granja se mantenga bajo RD$35. Las demás propuestas contemplan auditar los permisos de importación, garantizar la participación de los pequeños y medianos productores en la pignoración, fortalecer los controles sanitarios y de trazabilidad sobre la carne importada, abrir un espacio formal de coordinación entre el Gobierno y el sector, diseñar un sistema de planificación de la producción ajustado a la demanda real del mercado, y ejecutar un plan de emergencia para compensar las pérdidas actuales y estabilizar precios para el consumidor.
El PLD enmarcó la situación avícola dentro de un problema más amplio que, según el partido, también presiona los precios del arroz y las habichuelas, y reclamó una política agropecuaria integral que proteja la producción nacional. Los próximos pasos a observar son la respuesta formal del Ministerio de Agricultura a los cuestionamientos sobre permisos y tránsito, y la puesta en marcha efectiva del programa de pignoración con los criterios de distribución que determine el Gobierno.









