Meta acordó con su fundador y director ejecutivo, Mark Zuckerberg, crear una nueva categoría de acciones Clase C sin derecho a voto para permitirle vender parte de su participación sin perder el control mayoritario de la compañía. El mecanismo está diseñado para cubrir una factura fiscal potencial de cerca de US$10,000 millones si California aprueba en noviembre una propuesta de impuesto patrimonial único del 5% aplicable a residentes con fortunas superiores a US$1,000 millones.
Las acciones Clase C serán distribuidas a partir de enero de 2027 mediante un desdoblamiento efectivo: cada accionista recibirá una nueva acción Clase C por cada acción Clase A o Clase B que posea. Zuckerberg, cuyo patrimonio supera los US$200,000 millones, podrá vender de inmediato hasta el 20% de las nuevas acciones que reciba, equivalente a aproximadamente el 10% de su participación económica en Meta, sin que esa operación afecte su poder de voto.
El Founder Alignment Agreement
El pacto, denominado Founder Alignment Agreement, fue negociado por un comité especial de Meta tras conversaciones descritas por la propia compañía como intensas y, en varios momentos, conflictivas. A cambio de las facilidades para liquidar acciones, Zuckerberg se comprometió a permanecer como residente de California (o de la jurisdicción donde Meta mantenga su sede) durante ocho años, salvo circunstancias extraordinarias.
Meta justificó el acuerdo señalando que mantener a Zuckerberg al frente de la empresa desde California es «críticamente importante» en medio de la transformación de la industria tecnológica impulsada por la inteligencia artificial. Según el expediente del acuerdo, Zuckerberg había informado al consejo que evaluaba mudar su residencia principal fuera del estado e incluso vender propiedades en Palo Alto y Lake Tahoe. El expediente advierte que una salida pública generaría preguntas entre los empleados y sobre la dirección futura de la compañía.
Tras la venta inicial del 20%, un 2.5% adicional de sus acciones Clase C quedará habilitado para venta sin restricciones cada trimestre, mientras Zuckerberg mantenga su rol de liderazgo a tiempo completo.
La Proposición 40 y el contexto fiscal
La propuesta californiana, conocida como Proposición 40, establecería un impuesto patrimonial único del 5% para residentes con fortunas superiores a US$1,000 millones. Para Zuckerberg, la medida podría implicar un pago estatal cercano a US$10,000 millones. La votación está prevista para noviembre.
La directora financiera de Meta, Susan Li, señaló además que la nueva clase de acciones dará a la empresa más herramientas para financiar el gasto futuro en inteligencia artificial, lo que convierte el acuerdo en un instrumento con doble propósito: liquidez para el CEO y flexibilidad de financiamiento para la compañía.
IA y presión sobre el flujo de caja
El acuerdo llega mientras Meta intensifica su inversión en inteligencia artificial. La compañía prevé gastar entre US$135,000 millones y US$145,000 millones este año en proyectos de IA e infraestructura, incluidos centros de datos. Ese nivel de gasto llevó a Meta a reportar un flujo de caja libre negativo de US$2,120 millones en el tercer trimestre, frente a un flujo positivo de US$10,630 millones en el mismo período del año anterior.
Los inversionistas reaccionaron con preocupación ante el alto costo de la carrera por la IA y la ausencia de una fuente de ingresos nueva y clara asociada a esa inversión. Las acciones de Meta cayeron casi 7%, borrando más de US$100,000 millones de capitalización bursátil.
El mercado ahora observa si la Proposición 40 prospera en las urnas en noviembre, qué postura adoptarán los reguladores ante estructuras accionarias diseñadas para proteger la liquidez personal de un fundador y cómo evoluciona el retorno sobre el masivo gasto en IA de Meta a medida que avance 2027.








