El gobierno de Haití declaró este jueves 22 de octubre que la búsqueda de soldados salvadoreños secuestrados es su «prioridad absoluta», cuatro días después de que cuatro efectivos de la misión respaldada por la ONU fueran capturados por pandillas armadas en la Llanura del Callejón sin Salida, zona sureña fronteriza con República Dominicana.
El secuestro ocurrido el 18 de octubre pone de relieve la fragilidad del orden en Haití, donde bandas criminales controlan corredores estratégicos que también representan un riesgo para la estabilidad del flanco norte dominicano y para el personal internacional desplegado en el país.
Operativo de rescate y ultimátum de Bukele
En un comunicado, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé anunció el refuerzo de las operaciones en curso. «El Gobierno está totalmente movilizado y hará prevalecer su autoridad frente a los grupos armados con la máxima firmeza, para liberar a los soldados salvadoreños secuestrados», señala la nota oficial.
La Policía Nacional de Haití (PNH) identificó las principales zonas del operativo de búsqueda y rescate, e informó que «hasta ahora murieron varios delincuentes» en esas acciones. La movilización, reforzada con helicópteros, drones explosivos y vehículos blindados, abarca las localidades de Croix-des-Missions, Santo, Carrefour Marassa y Corridor Djo, áreas con fuerte presencia de pandillas.
Las declaraciones del gobierno haitiano siguieron a un ultimátum del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien amenazó con ataques contra los grupos criminales haitianos responsables del secuestro.
Sin información sobre los militares y versiones sin verificar
Las autoridades haitianas reconocen que carecen de información sobre el paradero de los cuatro soldados desde la tarde del domingo 19 de octubre, cuando fueron vistos por última vez en una tienda en la zona afectada. El vehículo en que viajaban fue encontrado calcinado tras el ataque perpetrado por la pandilla «Chen Mechan», según fuentes gubernamentales citadas por el diario Le Nouvelliste.
Los efectivos fueron interceptados cuando se desplazaban sin autorización de la PNH ni de ninguna institución oficial, de acuerdo con una declaración emitida al momento del incidente. Informaciones sin verificar apuntan a un desenlace fatal para los soldados, enviados a Haití por mandato de la ONU para reforzar a la Fuerza de Represión de Bandas (FRG, por sus siglas) y estabilizar al país.
Contexto de violencia
Un informe de la ONU reveló que los grupos criminales en Haití causaron 1,123 muertes y 440 heridos entre julio y principios de octubre, y mantienen sus agresiones pese a la resistencia de las fuerzas del gobierno. La PNH y las Fuerzas Armadas operan junto a la FRG en un «amplio operativo para restablecer el orden» en la Llanura del Callejón sin Salida, zona donde ocurrió el secuestro y que concentra puestos de control ilegales de las pandillas.
La evolución del operativo en las próximas horas determinará si Haití logra recuperar a los militares salvadoreños y si el gobierno de Bukele cumple o escala su ultimátum frente a los grupos armados haitianos.








