El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves 15 de octubre una inversión de aproximadamente US$340.5 millones en la cuenca del Caribe, orientada a fortalecer la seguridad regional, proteger infraestructuras estratégicas y ampliar la conectividad digital de los países de la región.
El paquete, que forma parte de la estrategia del presidente Donald Trump para reforzar la presencia política, económica y militar estadounidense en el hemisferio occidental, fue presentado por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, durante un encuentro con representantes de gobiernos caribeños celebrado en Washington. La República Dominicana estuvo representada por el canciller Víctor Bisonó, cuya participación subraya el interés de Santo Domingo en mantener una coordinación estrecha con Washington en materia de seguridad, infraestructura y conectividad.
Distribución de los recursos
La mayor partida del paquete, US$175 millones, se destinará al despliegue de cables submarinos para ampliar el acceso a internet de alta velocidad en la región. Le sigue una asignación de US$67 millones para la modernización de las fuerzas de seguridad y las instituciones militares caribeñas, y US$61.5 millones dirigidos a programas sanitarios.
Adicionalmente, Landau anunció US$37 millones en nuevos programas orientados a proteger infraestructuras digitales críticas y reforzar la seguridad portuaria, con el objetivo de ampliar la cooperación entre Washington y los países del Caribe. En conjunto, la iniciativa abarca el desarrollo de infraestructura digital, la ampliación de las telecomunicaciones, la modernización de las fuerzas de seguridad y la capacitación de personal sanitario.
El contexto geopolítico detrás del anuncio
Durante su intervención, el vicesecretario Landau reconoció abiertamente las carencias históricas de la política exterior estadounidense hacia el hemisferio. «Para muchos de nosotros, como estadounidenses, ha sido una fuente de dolor ver que Estados Unidos no ha prestado al hemisferio occidental en general, y en concreto al Caribe, la atención que merece», declaró.
El compromiso financiero se inscribe en los esfuerzos de la Casa Blanca durante 2026 por estrechar sus relaciones con América Latina y el Caribe, en un contexto marcado por las preocupaciones sobre la seguridad regional y la creciente presencia económica y tecnológica de China en el área. La rivalidad con Beijing ha sido uno de los factores que impulsa a Washington a reactivar su agenda de cooperación en el hemisferio.
Para la República Dominicana, la participación del canciller Bisonó en la reunión refuerza el alineamiento estratégico del país con Estados Unidos, su principal socio comercial y la fuente mayoritaria de las remesas que recibe el país. Los próximos pasos a seguir serán la formalización de los acuerdos bilaterales y la definición de los mecanismos de desembolso para cada una de las partidas anunciadas.









