República Dominicana destinará US$476.9 millones a la tecnificación del riego agrícola entre ahora y 2033, en un plan orientado a elevar la productividad del campo, reducir el desperdicio de agua y fortalecer la seguridad alimentaria frente a la sequía y el cambio climático. El compromiso fue anunciado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, durante el Foro Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La tecnificación del riego busca reemplazar sistemas tradicionales que pierden agua por evaporación o distribución deficiente, por tecnologías que entreguen el líquido directamente a la raíz de la planta. En un país donde cerca de 100,000 agricultores cultivan alrededor de cinco millones de tareas bajo riego, mejorar esa eficiencia incide de forma directa sobre la producción de alimentos, el empleo rural y los ingresos del campo.
Lo que ya ejecutó la TNR
La institución responsable de llevar a cabo el plan es la Dirección de Tecnificación Nacional de Riego (TNR), cuyo director, Claudio Caamaño Vélez, estuvo presente en el foro de la FAO para explicar el alcance del programa. Caamaño señaló que la TNR no parte de cero: en los últimos años capacitó a más de 10,600 productores, profesionales, técnicos y estudiantes, con el propósito de que la tecnología de riego se use de forma correcta una vez instalada.
La entidad también ha realizado 15 convocatorias del Fondo de Fomento a la Tecnificación del Sistema Nacional de Riego (Fotesir), un mecanismo que otorga bonificaciones no reembolsables, es decir, dinero que no hay que devolver, a productores elegibles seleccionados mediante concursos públicos. Hasta ahora, esas convocatorias beneficiaron a más de 220 productores, impactaron más de 17,200 tareas agrícolas y movilizaron más de RD$136 millones en inversión ejecutada, según los datos de la TNR.
Los beneficios han llegado a agricultores de San Juan, Azua, Valverde, Santiago Rodríguez, Bahoruco, Independencia, Vallejuelo, Vicente Noble, Tamayo y San José de Ocoa, lo que muestra una distribución geográfica en varias provincias con vocación agrícola y no concentrada en una sola zona.
El costo para el agricultor, a la mitad
Uno de los resultados más concretos del programa hasta la fecha es la reducción del costo de instalación de un sistema de riego. Según estadísticas del Banco Agrícola, la combinación de las bonificaciones del Fotesir con el financiamiento del programa Bagri-Riego llevó el costo promedio por tarea de RD$35,000 a menos de RD$16,000, una caída de más del 54%.
Caamaño explicó que esa reducción amplía el acceso de los pequeños y medianos agricultores a la tecnología de riego, quienes antes encontraban ese costo como una barrera difícil de superar.
Los retos que quedan
El desafío central de cara a 2033 será traducir el anuncio en obras, desembolsos y resultados verificables. También será determinante que los pequeños productores puedan acceder efectivamente a las bonificaciones y al crédito, y que los sistemas instalados cuenten con mantenimiento y asistencia técnica continua, condiciones sin las cuales la infraestructura pierde eficiencia con el tiempo.
Caamaño afirmó que la TNR está preparada para asumir esos retos, con el objetivo declarado de mitigar los efectos de la sequía y del cambio climático sobre el sector agropecuario dominicano. El desempeño del programa en sus próximas convocatorias y la velocidad de ejecución del financiamiento serán los indicadores a seguir para saber si la meta de transformar el riego agrícola del país se convierte en realidad o queda como un compromiso sin concretar.












