El gobierno de Donald Trump anunció este viernes 9 de octubre sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal con sede en La Haya que juzga crímenes de guerra y de lesa humanidad. La medida busca presionar a los países aliados de Washington para que impulsen reformas que, según la Casa Blanca, eliminen lo que califica como una amenaza permanente a la soberanía estadounidense.
La administración Trump indicó que las sanciones deben servir de señal para que los aliados con influencia dentro del tribunal trabajen en soluciones de largo plazo. Estados Unidos nunca ratificó el Estatuto de Roma que creó la CPI, y el rechazo a su jurisdicción ha sido una postura recurrente en administraciones republicanas. La comunidad internacional deberá definir en los próximos días si responde con negociaciones o con una defensa abierta de la independencia del organismo.








