El petróleo de Texas (WTI) cayó 1.22%, hasta US$90 el barril, al inicio de la jornada del lunes 5 de octubre, luego de que los países del G7 acordaran el viernes liberar reservas estratégicas de crudo y diésel para aliviar la tensión en los mercados energéticos globales.
A las 09:00 hora de Nueva York (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para noviembre, los de referencia en Estados Unidos, cedían US$1.22 respecto al cierre del día anterior. La decisión del G7 pesó sobre las expectativas de oferta y arrastró el precio del crudo de referencia norteamericano desde sus niveles previos.
El acuerdo del G7 y su efecto sobre la oferta
Las siete economías más industrializadas del mundo acordaron el viernes liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo de sus reservas estratégicas de emergencia. Además, se comprometieron a no imponer restricciones a la exportación de energía, decisión adoptada tras presiones del gobierno de Washington. La inyección de esa cantidad de barriles al mercado amplía la oferta disponible a corto plazo, lo que reduce la presión alcista sobre los precios internacionales del crudo y, con ello, puede contribuir a moderar los costos de combustibles que afectan el transporte, la producción industrial y el consumo doméstico en países importadores como República Dominicana.
El factor iraní y la OPEP+
En paralelo, Irán informó el domingo 4 de octubre que continúa analizando la última propuesta presentada por Estados Unidos a través de Catar, aunque señaló haber transmitido ya sus consideraciones preliminares a los mediadores cataríes en el marco de las conversaciones indirectas entre Teherán y Washington. Un eventual acuerdo nuclear entre ambas partes podría abrir el camino al retorno del petróleo iraní a los mercados internacionales, factor que los operadores vigilan de cerca por su potencial impacto sobre la oferta global.
A eso se sumó la renuncia del ministro de Petróleo de Irán, Mohsen Paknejad, quien había asumido el cargo en septiembre de 2021. Según informó la agencia estatal iraní IRNA en la noche del domingo 4 de octubre, Hamid Bovard fue designado como titular interino de la cartera.
Por su parte, la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, decidió mantener sin cambios su nivel de producción de crudo para noviembre, repitiendo la misma postura del mes anterior. La decisión de mantener la oferta estable contrasta con la liberación de reservas acordada por el G7, lo que deja el balance del mercado condicionado principalmente al ritmo de esa inyección adicional y a la evolución de la demanda global en los próximos meses.
Los mercados seguirán atentos al avance de las negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, a la velocidad con que el G7 materialice la liberación de los 100 millones de barriles comprometidos, y a cualquier señal de ajuste en la estrategia de producción de la OPEP+ en sus próximas reuniones.









