La alianza OPEP+ decidió este domingo 4 de octubre mantener congelada su oferta de petróleo en noviembre, repitiendo la misma postura adoptada el mes anterior para octubre, en una decisión que ya era la esperada por los mercados internacionales.
La medida fue pactada por los ministros del sector de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, conocidos dentro de la alianza como «Los Siete», según informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desde su sede en Viena. Para importadores de energía como República Dominicana, que depende del mercado internacional de crudos para abastecer su matriz energética, la estabilidad o alza de los precios del barril se traslada directamente a los costos de generación eléctrica y al precio de los combustibles en el surtidor.
La decisión y su alcance
En su declaración final, los ministros señalaron que el nivel de oferta de septiembre queda congelado hasta noviembre inclusive. «Los Siete» seguirán celebrando reuniones mensuales para analizar las condiciones del mercado, y su próxima cita está fijada para el 1 de noviembre de 2026.
El 30 de noviembre tendrá lugar la conferencia ministerial plenaria de los 21 integrantes de la alianza OPEP+ para revisar los recortes que siguen vigentes hasta el 31 de diciembre, acordados a fines de 2022 por un total de 2 millones de barriles diarios (mbd). El objetivo de esa reunión será fijar nuevas cuotas de producción a partir del 1 de enero de 2027, con el fin de alinear mejor las cifras formales con el bombeo físico real, que ha sufrido perturbaciones por los conflictos en el golfo Pérsico.
El impacto de las guerras de Irán y Yemen
En más de un año, los siete socios clave habían revertido de forma gradual, hasta septiembre incluido, dos recortes voluntarios de bombeo que habían aplicado en 2023 para apuntalar los precios del crudo, por un total de 3.85 mbd. Sin embargo, la prolongada crisis bélica, y en especial los bloqueos del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, ha mermado la capacidad de producción y exportación de varios miembros de la organización, abriendo una brecha entre las cuotas pactadas sobre papel y el volumen físico realmente bombeado.
Según los últimos cálculos de la OPEP, en agosto la producción total del grupo se situó en 24 mbd, nivel que, si bien creció 1.46% frente al mes anterior, resultó 15% inferior al registrado en enero, justo antes de que comenzaran los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán que desataron la guerra. Incluyendo a sus aliados, el volumen conjunto de suministros de la OPEP+ alcanzó los 38 mbd, equivalente al 38% de la oferta mundial de crudo pronosticada por la Agencia Internacional de la Energía para todo 2026, estimada en 100.7 mbd.
Precios elevados y reservas estratégicas del G7
La decisión llega después de que el G7 anunciara la liberación inmediata, y a lo largo de los próximos cuatro meses, de 100 millones de barriles de productos petroleros, especialmente diésel, de sus reservas estratégicas, con el propósito de frenar el encarecimiento de los precios del crudo y los combustibles derivados.
A pesar de esa señal de los países industrializados, los precios se mantienen elevados. El barril de petróleo Brent, referente en Europa, cerró la semana en US$102.25 en Londres, mientras que el petróleo intermedio de Texas (WTI), la referencia en América, terminó la sesión del viernes en Nueva York en US$91.11.
La próxima reunión ministerial de «Los Siete» el 1 de noviembre y la conferencia plenaria del 30 de noviembre serán los dos momentos clave para determinar si la alianza retoma su senda de ajuste de producción o extiende el actual congelamiento ante un mercado que sigue bajo tensión geopolítica y con los precios por encima de los tres dígitos en el caso del Brent.









