El bono del Tesoro a 10 años subió al 5% el martes 15 de septiembre, su nivel más alto desde 2007, arrastrando a Wall Street a su segunda sesión consecutiva de pérdidas: el S&P 500 cedió 0.4%, el Dow Jones Industrial 0.6% y el Nasdaq 0.7%, horas antes de que la Reserva Federal anuncie su decisión sobre tasas este miércoles 16 de septiembre.
Cuando el bono del Tesoro a 10 años ofrece un rendimiento de 5%, los inversionistas tienen un menor incentivo para pagar precios elevados por las acciones, ya que los bonos, considerados una inversión más segura, comienzan a competir de igual a igual con la renta variable. Ese desplazamiento presiona a la baja los precios de los activos de mayor riesgo, incluidas las empresas tecnológicas que han liderado el mercado en los últimos años.
Acciones de IA se estabilizan tras el batacazo del lunes
Nvidia subió 0.5% el martes luego de haber caído 3.4% el lunes, cuando fue el principal lastre del S&P 500 tras la presión de líderes de la industria que pidieron una ralentización del desarrollo de la inteligencia artificial por razones de seguridad. Advanced Micro Devices repuntó 2.4% en la misma sesión. GE Vernova recuperó 1% de su caída del 8.6% del día anterior.
Estas acciones de inteligencia artificial habían impulsado al mercado estadounidense a niveles récord durante años, pero recientemente acumulan presión ante la preocupación de que sus valoraciones se hayan disparado demasiado en medio del frenesí por la IA.
La Fed y los bancos centrales, en el centro del escenario
La decisión de la Reserva Federal de este miércoles 16 de septiembre abre una semana de tres citas clave para la política monetaria global: a esta le seguirán las resoluciones del Banco de Inglaterra y del Banco de Japón en días sucesivos. Las tres decisiones podrían redefinir el panorama monetario para lo que resta de 2026.
El contexto inmediato pesa: la semana anterior se publicaron cifras de inflación subyacente superiores a las esperadas en Estados Unidos, lo que avivó las apuestas a que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, subirá la tasa de referencia por primera vez en tres años. Una alza encarecería el crédito para hogares y empresas estadounidenses y tiende a reducir el valor de las acciones y otros activos de inversión.
Harvey Schwartz, director ejecutivo de Carlyle Group, matizó esa expectativa. «Los mercados obviamente esperan una subida», declaró a Bloomberg Television. «Pero no parece que estemos entrando en un ciclo de subidas de tipos; no parece que vayamos a recortar los tipos de forma agresiva», agregó Schwartz.
El petróleo, otro factor de presión sobre los bonos
Gran parte del aumento reciente en los rendimientos del bono del Tesoro a 10 años se atribuye al encarecimiento del petróleo, que lleva meses tensionando el mercado de renta fija. El barril de crudo Brent subió 0.7% el martes hasta US$106.42, luego de oscilar entre US$105.10 y US$108.43 durante la mañana. El precio se mantiene muy por encima de los US$72 registrados a principios de julio y de los niveles previos al inicio de la guerra con Irán en febrero, mientras persisten las dudas sobre un acuerdo que permita la libre circulación de petroleros por el Estrecho de Ormuz.
«El resultado es un mercado que debe esforzarse más para generar crecimiento de las ganancias, justo cuando los inversores están menos dispuestos a pagar valoraciones elevadas por ese crecimiento», señaló Darrell Cronk, presidente del Wells Fargo Investment Institute, según declaraciones recogidas por AP.
La atención ahora se concentra en la decisión de la Reserva Federal de este miércoles 16 de septiembre y en los datos de inflación que puedan seguirle, claves para definir si el ciclo de tasas altas se prolonga o encuentra un techo en los próximos meses.








