El Gobierno dominicano reafirmó su interés en incorporar la energía nuclear en República Dominicana como fuente de generación eléctrica, en el marco de un taller regional celebrado esta semana con la participación de delegaciones de América Latina y representantes del Departamento de Energía de Estados Unidos.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, vinculó directamente ese interés a la ambición de crecimiento del país. «La República Dominicana plantea duplicar el tamaño de su economía en los próximos 15 años, y para lograr ese objetivo se requiere, no solamente de continuar profundizando la matriz energética, sino de disponer de nuevas fuentes de energía seguras y certeras que nos puedan llevar hacia ese desarrollo», sostuvo Santos durante su intervención.
El respaldo de Estados Unidos
La embajadora estadounidense Leah Francis Campos señaló que el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han expresado el compromiso de Washington con «ampliar y cultivar asociaciones bilaterales civiles en materia nuclear, profundas y duraderas, alrededor del mundo». Campos añadió que «los Estados Unidos están comprometidos con apoyar los objetivos de seguridad nacional de nuestros amigos y aliados mediante tecnologías nucleares innovadoras que se basan en 70 años de liderazgo estadounidense en materia de seguridad nuclear, protección física y no proliferación».
Laura Fresco, del Departamento de Energía de Estados Unidos, destacó por su parte que Washington valora el liderazgo conjunto de República Dominicana para promover la implementación de las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en toda la región latinoamericana. Las salvaguardias son los mecanismos de verificación internacional que garantizan que los materiales nucleares de un país se usen exclusivamente con fines pacíficos.
El Protocolo Adicional y la hoja de ruta regional
El evento, denominado «Taller Regional sobre la Implementación y Presentación de Informes en virtud del Protocolo Adicional», reunió a delegaciones de los Estados de América Latina donde ese instrumento está vigente. El Protocolo Adicional complementa los acuerdos de salvaguardias y amplía las facultades del OIEA para verificar que las actividades nucleares de los países sean de uso exclusivamente pacífico.
El viceministro de Energía Nuclear, Gaddis Corporán, calificó el taller como «una oportunidad para compartir experiencias, buenas prácticas y desafíos» entre los países participantes, y señaló que contribuirá a fortalecer los conocimientos técnicos y a establecer mecanismos sostenibles de coordinación interinstitucional. Al cierre del encuentro se entregaron certificados a los miembros de las diferentes delegaciones y se reafirmó el compromiso de trabajo conjunto en torno al uso pacífico de la energía nuclear.
La postura del Gobierno dominicano llega en un momento en que varios países de América Latina y el Caribe evalúan diversificar sus matrices eléctricas ante la presión de la demanda y los compromisos climáticos. En República Dominicana, el sector eléctrico arrastra históricas pérdidas técnicas y no técnicas, y el costo de generación sigue siendo una de las principales cargas para empresas y consumidores. La velocidad con que avancen las negociaciones bilaterales con Washington y la hoja de ruta técnica del OIEA determinarán cuándo y en qué escala la energía nuclear en República Dominicana podría pasar de declaración política a proyecto concreto.








