El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales intervino este sábado un complejo de nueve edificaciones construidas sin autorización ambiental dentro de la franja de protección de 30 metros del río Yaque del Norte, en la comunidad La Guázara, Jarabacoa, y acordó el decomiso de cinco de esas estructuras para evaluar su posible uso comunitario y ecoturístico.
Las construcciones ilegales en el Yaque del Norte se convirtieron en el centro de una operación que involucró a la Dirección de Fiscalización Ambiental, agentes del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA), el Ejército de la República Dominicana y la Policía Nacional. La intervención pone en evidencia la presión que ejerce el desarrollo informal sobre uno de los ríos más importantes del país, cuya ribera es un ecosistema protegido por ley y el principal atractivo ecoturístico de la región del Cibao.
Las estructuras y su ubicación
Según el Ministerio, seis de las nueve edificaciones están en la parte frontal del complejo, algunas prácticamente sobre la orilla del río, lo que las coloca en abierta violación de la franja de protección establecida. Las otras tres se ubican a unos 21.3 metros del cauce, todavía dentro de la zona restringida de 30 metros.
Entre las cinco estructuras que pasarán a decomiso figuran una edificación principal de dos niveles y ocho habitaciones, proyectada para uso hotelero; una construcción anexa también de dos niveles; dos gazebos laterales de dos niveles cada uno; y una estructura complementaria adicional. Una vez formalizada la entrega, el Ministerio realizará evaluaciones técnicas para determinar si las infraestructuras pueden aprovecharse en iniciativas de interés comunitario y ecoturístico.
Sanciones previas y prohibición de nuevas obras
El operativo no fue una acción aislada. El expediente del proyecto ya acumulaba inspecciones, órdenes de cese y paralización, y una sanción administrativa de RD$138,600. El Ministerio aclaró, no obstante, que el pago de esa multa no representaba autorización alguna para continuar las obras ni subsanaba las infracciones detectadas.
Durante el operativo de este sábado no se realizaron demoliciones. La decisión respondió a la necesidad de contar previamente con condiciones técnicas que permitan ejecutar cualquier derribo sin que escombros, lodos, varillas u otros materiales lleguen al cauce del Yaque del Norte, lo que podría generar riesgos ambientales y afectar las actividades recreativas que se desarrollan en el río.
Como parte del acuerdo, queda prohibido realizar nuevas construcciones, ampliaciones o modificaciones en el complejo mientras se formaliza el proceso. El Ministerio fue explícito en señalar que lo acordado no constituye una autorización ambiental ni regulariza las edificaciones ilegales. Los plazos, obligaciones y condiciones definitivas deberán quedar plasmados en un acuerdo formal entre los representantes legales del Ministerio y el apoderado del propietario.
Tolerancia cero, según el ministro
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, fijó la postura institucional en términos inequívocos: «Nuestra posición es clara: tolerancia cero frente a todo ilícito ambiental que atente contra nuestra naturaleza. No importa dónde ocurra ni quién lo cometa», declaró. Henríquez subrayó que la responsabilidad del Ministerio es proteger los ríos, bosques y áreas protegidas, así como hacer cumplir la legislación ambiental vigente.
La franja de 30 metros de protección de los ríos existe para preservar las riberas, proteger los ecosistemas vinculados a los cuerpos de agua y reducir los riesgos que generan las ocupaciones incompatibles con la dinámica natural de los cauces. El Ministerio indicará seguimiento al proceso hasta la formalización del acuerdo y el cumplimiento de las medidas establecidas para la protección de la ribera del Yaque del Norte, un río cuyo manejo es clave tanto para el suministro de agua al Cibao como para el turismo de montaña que sostiene la economía de Jarabacoa.









