El costo de las viviendas en República Dominicana subiría 6% como consecuencia del reciente aumento salarial para trabajadores de la construcción, advirtió la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (ACOPROVI).
El encarecimiento presionaría el precio final de los inmuebles en un mercado donde el acceso a la vivienda propia ya representa una dificultad para amplios segmentos de familias dominicanas, según advirtió la propia organización. Un incremento de esa magnitud en los costos de construcción puede trasladarse directamente al comprador final, elevando tanto los precios de venta como los montos de los financiamientos hipotecarios.
El desglose del impacto
ACOPROVI explicó, mediante una publicación en su cuenta de Instagram, que la mano de obra representa cerca del 30% de los costos totales de construcción. Con base en esa proporción, la entidad estima que el reajuste salarial del 20% generará un impacto inmediato de 3.6% sobre el costo de las viviendas, y un efecto adicional de 2.4% que se materializaría hacia junio de 2027, para un total acumulado de 6%.
La asociación señaló además que el incremento salarial supera la variación de 8.05% registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante el período tomado como referencia, lo que a su juicio implica un ajuste que va más allá de la compensación inflacionaria.
Llamado al diálogo sectorial
Aunque ACOPROVI respaldó las medidas orientadas a mejorar los ingresos y la calidad de vida de los trabajadores, planteó que las decisiones salariales deben considerar sus efectos concretos en los costos de construcción. La organización alertó que el alza podría reflejarse en el precio final de los inmuebles y dificultar el acceso de familias dominicanas a una vivienda propia.
Ante este escenario, la entidad llamó al Ministerio de Trabajo, a los representantes empresariales y a los sindicatos a retomar el diálogo para acordar fórmulas salariales que mejoren las condiciones de los trabajadores sin comprometer la actividad constructora ni la estabilidad del sector.
Los próximos meses serán clave para determinar si las partes logran acuerdos que moderen el impacto sobre el costo de las viviendas, especialmente en un contexto donde la demanda habitacional sigue siendo elevada en el país.







