La regulación de inteligencia artificial es una necesidad urgente para el sector financiero, advirtió Miguel Ángel Rojo, CEO de BOTECH, empresa española especializada en tecnología para el sector fintech. Según Rojo, el avance de esta tecnología exige establecer límites claros y mecanismos efectivos de protección de datos antes de que su adopción masiva genere nuevos riesgos.
Las entidades financieras y las empresas vinculadas al sector están entre las más expuestas: manejan datos sensibles y recursos económicos de sus clientes, lo que convierte cualquier brecha de seguridad en una amenaza directa al patrimonio de los usuarios y a la confianza en el sistema.
IA acelera el desarrollo, pero eleva los riesgos
Rojo señaló que la inteligencia artificial está comprimiendo drásticamente los tiempos de desarrollo de productos y aplicaciones. Procesos que antes tomaban meses ahora pueden completarse en días, según el ejecutivo. Sin embargo, advirtió que esa velocidad no puede ir por delante de la seguridad.
«Esto es un coche que va a 200 por hora y hay que saber conducirlo», dijo Rojo, en referencia a la rapidez con que avanza la tecnología. El ejecutivo sostuvo que los productos desarrollados con IA —al igual que los creados por equipos humanos— deben incorporar estándares de seguridad desde su diseño. «Hay que diseñarlos para que sean confiables, sean seguros y den confortabilidad a los usuarios», afirmó.
Ciberseguridad, parte del negocio desde el inicio
En materia de ciberseguridad, Rojo fue enfático: no es un elemento opcional ni una capa que se añade al final del proceso, sino un componente que debe integrarse desde el inicio del desarrollo del negocio y de sus aplicaciones. Las empresas fintech, por la naturaleza de su actividad, son un blanco prioritario para ataques, ya que centralizan tanto información personal como activos financieros de sus usuarios.
El ejecutivo consideró que la regulación de inteligencia artificial dentro de las industrias financieras pasa, en primer lugar, por que cada empresa defina internamente cómo utilizará esta tecnología y qué salvaguardas aplicará para proteger la información. Solo entonces, sostuvo, la IA podrá contribuir a elevar la productividad sin introducir vulnerabilidades que comprometan la operación.
Las declaraciones de Rojo se producen en un momento en que reguladores de distintos mercados —incluyendo la Unión Europea, con su AI Act— debaten los alcances de la supervisión sobre sistemas de inteligencia artificial en servicios financieros. Para el sector fintech dominicano, donde la adopción tecnológica avanza con rapidez, el debate sobre los marcos de regulación de inteligencia artificial y ciberseguridad será un factor determinante en la consolidación de la confianza del consumidor y en la solidez operativa de las empresas del sector.






