La caída de Wall Street este jueves fue encabezada por el Dow Jones, que perdió 700 puntos —equivalentes a 1.32%— para cerrar en 52,759.21 unidades, su mayor descenso reciente, impulsado por el desplome de Walmart y la presión que ejerce el alza en el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años.
El deterioro del mercado bursátil estadounidense lleva semanas afectando el apetito por activos de riesgo globales, incluidas las bolsas latinoamericanas. Un entorno de tasas largas elevadas encarece el financiamiento externo para economías emergentes y puede acelerar salidas de capital hacia instrumentos de renta fija en dólares.
El peso de Walmart y los rendimientos del Tesoro
El minorista más grande del mundo, Walmart, se desplomó 9% al reportar resultados trimestrales por debajo de las expectativas y proyectar ganancias inferiores a lo previsto tanto para el tercer trimestre como para el resto de 2026. La magnitud de la caída de una sola emisora alcanzó para arrastrar al índice compuesto por 30 grandes corporaciones industriales.
El Nasdaq retrocedió 1.0%, hasta 26,067.177 puntos, mientras que el S&P 500 cedió 0.87% para cerrar en 7,641.16 unidades. La amplitud de las bajas —los tres principales índices en rojo— refleja una presión generalizada y no un fenómeno limitado al sector minorista.
El alza en el interés del bono del Tesoro a 30 años fue el otro factor que pesó en la jornada. Rendimientos más altos en la deuda de largo plazo elevan el costo de capital para las empresas, reducen el atractivo relativo de las acciones y generan volatilidad en los mercados de renta variable.
La Fed y el escenario de política monetaria
En ese contexto, Ulrike Hoffmann-Buchardi, director de inversiones de UBS, señaló a Bloomberg que «es improbable que la Reserva Federal suba los tipos de interés este año si la inflación continúa moderándose, aunque los responsables políticos se han reservado la opción de endurecer la política monetaria si las presiones inflacionarias resultan más persistentes de lo esperado». La declaración sugiere que el banco central mantiene un sesgo de espera, pero sin comprometerse a recortes inminentes.
En Europa, la caída de Wall Street también tuvo eco: el CAC 40 de Francia retrocedió 0.57%, a 8,453.09 enteros, y el DAX alemán bajó 0.41%, hasta 25,983.04 unidades.
El petróleo sube por tensión con Irán
Contra la tendencia bajista de las bolsas, los precios del crudo avanzaron. El West Texas Intermediate (WTI) subió 2.33% y el Brent ganó 1.98%, impulsados por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, que siguen reduciendo la probabilidad de un acuerdo a corto plazo y generan incertidumbre sobre el suministro global.
La bolsa mexicana va a contracorriente
En sentido contrario a Wall Street, el S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) avanzó 0.55%, a 64,349.80 unidades. Las mayores ganancias del día correspondieron a Industrias Peñoles (+3.07%), Quálitas Controladora (+2.34%), Regional (+2.02%), Grupo Aeroportuario del Pacífico (+2.01%) y Grupo México (+1.62%). El FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores subió 0.52%, a 1,297.48 puntos.
Con todo, la recuperación de los últimas dos sesiones no alcanza para borrar el daño acumulado del mes: el mercado mexicano registra una caída de -3.87% en lo que va de agosto, aunque logró revertir su balance anual a un avance marginal de 0.06% en 2026, según señaló Enrique Covarrubias, director de Análisis Económico de Actinver.
El peso mexicano se depreció 0.05% frente al dólar, al cotizar en 16.96 unidades por billete verde, frente a las 16.95 del cierre anterior, de acuerdo con datos del Banco de México.
Los inversores seguirán de cerca la evolución del rendimiento del bono del Tesoro a 30 años y cualquier señal de la Reserva Federal sobre el rumbo de la política monetaria, factores que dictarán el tono de los mercados en las próximas sesiones.









