El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciará al menos el doble de volumen en sus recompras de bonos a largo plazo, elevando el tope por operación de US$2,000 millones a un mínimo de US$4,000 millones, en respuesta al alza de rendimientos de la deuda pública a niveles no vistos desde 2007.
La medida entra en vigor el 9 de septiembre de 2026 y se extenderá hasta el 4 de noviembre de 2026, según informó el Tesoro liderado por Scott Bessent. El incremento llega apenas dos semanas después de que la institución publicara su calendario trimestral de operaciones, lo que evidencia la urgencia con la que Washington busca estabilizar un mercado de deuda bajo presión: los rendimientos más altos encarecen el costo de financiamiento para el gobierno federal y elevan la tasa de referencia que alimenta el crédito corporativo y los bonos soberanos de economías emergentes, incluidos los de América Latina.
Máximos de dos décadas en los rendimientos
El martes 19 de agosto, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años tocó 5.337%, su nivel más alto desde 2007; el de 20 años llegó a 5.332%; y el de 10 años alcanzó 4.748%, también un máximo de casi dos décadas para ese plazo.
Tras el anuncio, los rendimientos retrocedieron de manera significativa en la sesión del miércoles: el bono a 30 años se moderó a 5.187%; el de 20 años bajó a 5.183%; y el de 10 años se situó en 4.637%, según los datos de mercado citados por Europa Press.
Por qué el Tesoro actúa ahora
Las operaciones de recompra —mecanismo mediante el cual el Tesoro adquiere sus propios títulos en el mercado secundario para devolver liquidez a los participantes— son un instrumento de gestión de liquidez, no de política monetaria. El Tesoro justificó la ampliación señalando que existe «un respaldo sólido y constante por parte de los participantes del mercado, como lo demuestra el importante volumen de ofertas de alta calidad» que recibe habitualmente en sus recompras a largo plazo.
El anuncio se produce en un contexto de tensión en el mercado de bonos del Tesoro estadounidense, que actúa como ancla de las tasas de interés globales. Cuando los rendimientos de la deuda de EE.UU. suben a estos niveles, los capitales tienden a fluir hacia activos en dólares, lo que presiona los tipos de cambio de economías como la dominicana y encarece el financiamiento externo para empresas y gobiernos de la región.
Los mercados de renta fija estarán atentos a si la ampliación de las recompras es suficiente para contener la presión vendedora sobre los bonos del Tesoro, o si el Tesoro deberá adoptar medidas adicionales antes del cierre del programa el 4 de noviembre.










