El Nasdaq cedió más del 1% en la apertura del martes 18 de agosto, liderando las pérdidas en Wall Street ante el aumento de los rendimientos de bonos del Tesoro y la escalada en los precios del petróleo. El S&P 500 perdía un 0.5%, rondando los 7,700 puntos, mientras el Dow Jones retrocedía un 0.2%, hasta los 53,325 puntos.
El alza en los rendimientos de bonos encarece el costo del dinero para empresas y consumidores, lo que puede frenar el gasto corporativo y encarecer el crédito en economías emergentes vinculadas al dólar, incluida la República Dominicana, donde las condiciones de financiamiento externo siguen siendo un factor de vigilancia para el Ministerio de Hacienda.
Bonos y petróleo, el doble frente
El bono del Tesoro estadounidense a 30 años superó el 5.323%, más de un punto básico por encima del cierre anterior y en su nivel más alto en casi dos décadas, según los datos del mercado. En Europa, la rentabilidad del bono francés a 30 años alcanzó su mayor nivel desde 2008, mientras que el equivalente británico se aproximaba al 6%.
El repunte en los rendimientos está siendo alimentado por la presión inflacionaria que generan los precios del crudo. El barril de crudo West Texas subía un 0.8%, hasta los US$85.16, y el Brent avanzaba un 0.3%. El alza del petróleo responde directamente al aumento de tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde transita cerca del 20% del comercio global de crudo.
Trump y el estrecho de Ormuz
El presidente Donald Trump publicó este martes una imagen en redes sociales, difundida desde la cuenta oficial de la Casa Blanca en X, en la que declara el estrecho de Ormuz —ubicado entre Irán y Omán— como «nuevo territorio estadounidense». La publicación se produce tras el vencimiento del plazo que Washington y Teherán se habían dado para alcanzar un acuerdo nuclear.
La respuesta iraní fue casi inmediata. El viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, afirmó que esa «ilusión pronto se corregirá». «Pronto su ilusión respecto al estrecho de Ormuz se corregirá, o nosotros corregiremos las ilusiones de este iluso», declaró el funcionario. En paralelo, un buque fue impactado por un proyectil de origen desconocido frente a las costas de Omán durante la madrugada del martes.
Optimismo extremo y señales de alerta
A pesar de las caídas del martes, el S&P 500 acumulaba tres semanas consecutivas de ganancias. La encuesta de gestores de fondos de agosto de Bank of America muestra que el 56% de los encuestados están sobreponderados en acciones —el nivel más alto desde noviembre de 2021— mientras que las asignaciones en efectivo han caído a solo el 3.5%. La encuesta se sitúa como la tercera más alcista desde 2022.
Ante ese panorama, BofA recomienda rotar hacia activos más defensivos a medida que se acumulan los riesgos de mercado. Al mismo tiempo, los gestores están adoptando una postura más positiva sobre el oro: el 16% considera que el metal está infravalorado, frente al 6% en julio y el porcentaje más alto desde marzo de 2023. El oro, sin embargo, cotizaba este martes con caídas del 0.5%, en US$4,450 la onza, muy por debajo del máximo de US$5,300 alcanzado en enero.
En el segmento de semiconductores, las pérdidas fueron marcadas: Western Digital y Sandisk retrocedían un 5% cada una, Marvell Technology cedía un 6.4% y Seagate bajaba un 5.4%. En contraste, The Home Depot presentó resultados que superaron las expectativas del trimestre y confirmó sus previsiones para el año. En Europa, todos los principales índices cerraban en negativo, con excepción del Ibex 35 español, que subía un 0.24% y mantenía los 20,000 puntos.
Los mercados estarán atentos a cualquier evolución en las negociaciones entre Washington y Teherán, así como al comportamiento del crudo y los datos de inflación en Estados Unidos, que determinarán si la Reserva Federal tiene margen para recortar tasas o si el ciclo de rendimientos elevados se prolonga más de lo previsto.









