La pregunta se repite cada viernes, cuando el MICM publica la resolución que fija los precios de los combustibles: ¿de dónde sale ese número? Para responderla, Diario Financiero presentó una solicitud de acceso a la información pública al ministerio, pidiendo la fórmula con la que se calculan los precios cada semana en República Dominicana.
La respuesta oficial
El MICM indicó que la fórmula “se basa en el Precio de Paridad de Importación (PPI)”, un mecanismo establecido en el Capítulo VI del Decreto 307-01 del 2 de marzo de 2001, modificado por el Decreto 625-11 del 14 de octubre de 2011. Ambos decretos constituyen el reglamento de aplicación de la Ley 112-00 Tributaria de Hidrocarburos, que grava los combustibles fósiles y derivados del petróleo.
El ministerio agregó que el enfoque “opera tomando en consideración el costo de referencia que tendría para el Estado la importación de dichos productos, integrando los diversos gastos logísticos, operativos y técnicos necesarios para su puesta a disposición en las terminales del país”.
En otras palabras: el Estado calcula cuánto le costaría importar cada galón que se vende en el país esa semana, aunque una parte se refine localmente, y sobre ese costo monta los impuestos y los márgenes. Diario Financiero desglosa cómo funciona.
Cómo funciona la fórmula
Paso 1 — Precio de Paridad de Importación (PPI)
PPI = FOB + Flete marítimo + Seguro + Costos bancarios + Otros costos + Cargo por manejo de terminal + Gastos de administración de la Ley 112-00
Todo se calcula en dólares y se convierte a pesos con la tasa de cambio promedio del Banco Central. El precio FOB no es el del barril de crudo, sino el de la gasolina o el gasoil ya refinados, tomado de la referencia Platts para la Costa del Golfo de Estados Unidos. Por eso el precio dominicano puede subir en una semana en que el WTI baja: lo que importa es la cotización del producto terminado y el dólar.
Paso 2 — Impuesto específico (Ley 112-00)
Un monto fijo en pesos por galón, distinto para cada combustible, que la ley ordena indexar trimestralmente por inflación. No se mueve con el petróleo. La premium paga más del doble que el gasoil regular, una decisión deliberada para no encarecer el transporte de carga.
Paso 3 — Impuesto ad valorem (16 % del PPI)
Un porcentaje sobre el costo de importación. Es el único componente que sube y baja en la misma dirección que el mercado internacional.
Paso 4 — Márgenes de comercialización
Tres renglones fijados por resolución del MICM: distribuidor (mayorista), detallista (la estación) y transporte (el camión cisterna). Son estables de semana a semana.
Paso 5 — Ajuste o subsidio
Cuando el Gobierno decide “congelar” el precio, la diferencia entre el resultado de la fórmula y el precio al público la absorbe el fisco. En los picos de 2026, ese subsidio superó los RD$1,500 millones semanales.
Precio al público = PPI + Impuesto específico + (16 % × PPI) + Márgenes ± Ajuste de estabilización
Un ejemplo con números
Para ilustrarlo, Diario Financiero tomó como referencia una resolución reciente del MICM (semana del 29 de mayo de 2026) para la gasolina premium. Las cifras cambian cada viernes, pero la estructura es idéntica:

Lectura rápida: de cada RD$100 que paga el consumidor de premium, unos RD$56 corresponden al costo de traer el galón al país, RD$30 son impuestos y RD$15 se reparten entre la cadena de comercialización. En el gasoil regular, con un impuesto específico mucho menor, el peso del PPI es aún mayor.
El mismo ejercicio sirve para entender la mecánica del subsidio: si el PPI de la premium subiera RD$20 por un repunte del petróleo o del dólar, el ad valorem sumaría automáticamente RD$3.20 más, y el precio de fórmula escalaría más de RD$23. Si el Gobierno decide mantener el precio en la bomba, esa brecha se convierte en gasto público.
Por qué importa
El PPI es la pieza que más se mueve de una semana a otra, y explica la mayoría de los ajustes que anuncia el MICM los viernes. Los impuestos y los márgenes son, en cambio, decisiones de política relativamente estables. Entender esa división ayuda a leer cada resolución como lo haría un analista: cuando sube el precio, la pregunta no es si el petróleo subió, sino qué pasó con la gasolina refinada en el Golfo, con el dólar y con el subsidio.
En un país que importa casi todo el combustible que consume, la fórmula es, en última instancia, un termómetro del mercado internacional traducido a pesos.








