El precio del oro retrocedió 0.5% el martes y cayó por debajo de los US$4,400 por onza, cotizando a US$4,395.78, mientras el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el repunte del petróleo contrarrestaron parte del impulso reciente del metal precioso.
Los futuros del oro también cedieron 0.5%, hasta US$4,451.07, en línea con la caída del mercado al contado. La plata (XAG/USD) bajó 0.8% a US$65.24 por onza y el platino (XPT/USD) perdió 0.7% hasta US$1,760.90. El índice del dólar estadounidense (US Dollar Index) avanzó 0.1% a 99.67, lo que también restó atractivo a los metales cotizados en esa divisa.
Rendimientos y petróleo, la doble presión sobre el metal
El rendimiento de referencia de los bonos del Tesoro a 10 años extendió su avance, elevando el costo de oportunidad —es decir, el rendimiento al que renuncia un inversionista al preferir un activo sobre otro— de mantener oro, que no genera intereses ni cupones. Cuando los bonos pagan más, el atractivo relativo del metal disminuye.
Los mercados energéticos sumaron otra fuente de presión. Los precios del petróleo subieron luego de que Irán advirtiera que adoptaría una postura militar «totalmente ofensiva» si fracasan los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos, mientras Washington descartó extender el alto al fuego temporal. La persistente incertidumbre en Medio Oriente mantiene elevada la volatilidad del crudo y aumenta el riesgo de que los mayores costos energéticos vuelvan a impulsar las presiones inflacionarias globales.
Aunque el precio del oro suele considerarse una cobertura frente a la inflación, tasas de interés elevadas reducen su atractivo porque el metal no genera rendimiento. Los swaps de tasas de interés —contratos que los mercados usan para anticipar movimientos de política monetaria— ya no descuentan por completo otro aumento de tasas de la Reserva Federal antes de finalizar el año. Esto representa un cambio respecto a la semana pasada, cuando el mercado anticipaba una subida adicional antes de que terminara 2026.
Expectativas sobre la Fed y datos económicos de julio
Los datos económicos recientes de Estados Unidos han empujado las expectativas sobre las tasas en sentido contrario al alza. Los mercados redujeron considerablemente la probabilidad de un incremento en septiembre tras conocerse cifras de julio que mostraron pérdidas inesperadas de empleos, una inflación al consumidor menor de lo previsto y ventas minoristas más débiles de lo esperado.
Las cotizaciones actuales sugieren una probabilidad cercana al 65% de que la Reserva Federal mantenga las tasas sin cambios en su reunión de septiembre, según los precios de mercado al momento de la publicación. Un entorno de tasas estables o a la baja favorece al oro, ya que reduce el costo de oportunidad de mantenerlo.
Los inversionistas aguardan las minutas de la reunión de julio de la Fed, previstas para más adelante en la semana, en busca de nuevas señales sobre la trayectoria de la política monetaria. Cualquier indicio de que el banco central estadounidense mantiene un sesgo restrictivo podría prolongar la presión sobre el precio del oro, mientras que un tono más neutral abriría espacio para una recuperación del metal.









