El alza de precios en RD ha llevado a que la yuca acumule un incremento de 42% en el último año, mientras muchas familias de clase media reportan gastos adicionales de entre RD$25,000 y RD$60,000 al mes, sin que los salarios hayan registrado un aumento equivalente. Así lo advirtió Richard Medina, economista y miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al señalar que la inflación general se ha mantenido por encima del rango meta del Banco Central durante varios meses consecutivos.
El fenómeno golpea de forma desproporcionada a los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su presupuesto a alimentos, y a la clase media, que enfrenta simultáneamente alzas en gasolina, colegios, mantenimiento de residenciales y cuotas hipotecarias.
Alimentos lideran el encarecimiento
Según declaró Medina, el aumento en los precios de la canasta alimentaria es considerablemente mayor al índice general de inflación. Entre los productos que más han subido en los últimos doce meses, el economista citó los siguientes datos:
- Yuca: +42%
- Yautía: +25%
- Ajíes: +22%
- Papa: +12%
- Plátano verde: +12%
- Carne de res: +14%
- Pollo: cerca de +6%
«La realidad de los dominicanos es que cada día se compra menos con el mismo dinero. Y esto afecta principalmente a los hogares más pobres», declaró Medina.
Presión acumulada sobre la clase media y las MIPYMES
Más allá de los alimentos, Medina detalló que los hogares de clase media absorben presiones en múltiples frentes: alzas en el precio de la gasolina, incrementos de hasta RD$10,000 por niño en las tarifas de colegios privados, aumentos de alrededor de 20% en el mantenimiento de residenciales y mayores cuotas en préstamos hipotecarios.
«Si sumamos el mayor gasto por aumentos de la comida y la gasolina, con el mayor gasto por los colegios, el mantenimiento de los residenciales y la cuota de la hipoteca, muchas familias de clase media están gastando unos 25,000 a 60,000 pesos adicionales cada mes, cuando el salario no ha subido prácticamente nada», detalló el dirigente peledeísta.
El efecto, según Medina, se transmite también al tejido productivo. «Cuando sube el costo de la vida, sube también el costo de operar. El pequeño comerciante y el emprendedor quedan atrapados entre insumos más caros y clientes con menos capacidad de compra; muchos terminan cerrando o endeudándose para sobrevivir», expresó, en referencia a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), que constituyen la mayor parte del empleo formal e informal en el país.
Llamado a medidas de fondo
Medina, quien es el miembro más joven del Comité Político del PLD y cuenta con una maestría en Desarrollo Económico y Administración Pública de la Universidad de Harvard, exhortó al Gobierno a implementar políticas estructurales para aliviar la presión sobre los consumidores. Entre las medidas propuestas figuran reforzar los programas de abastecimiento a bajo costo, fortalecer la cadena de frío para reducir pérdidas poscosecha —un factor que encarece los alimentos al reducir la oferta disponible— y fomentar la producción agropecuaria para avanzar hacia la soberanía alimentaria.
«La estabilidad macroeconómica solo tiene sentido si se traduce en bienestar para la gente, y hoy muchas personas comen menos», concluyó el economista.
La evolución del índice de precios al consumidor (IPC) en los próximos meses, junto con cualquier ajuste que el Banco Central realice a su tasa de política monetaria o a los programas de estabilización de precios, será determinante para evaluar si la presión inflacionaria sobre los hogares dominicanos cede o se profundiza.







